<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Comunidad Club Marco Polo &#187; Relatos de viaje</title>
	<atom:link href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/category/relatos-de-viaje/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.comunidadclubmarcopolo.com</link>
	<description>Comunidad de viajeros del Club Marco Polo</description>
	<lastBuildDate>Thu, 19 Jan 2012 10:02:04 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
		<item>
		<title>Primer Premio de Reportajes Club Marco Polo: El Efecto Bloque</title>
		<link>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/primer-premio-de-reportajes-club-marco-polo-el-efecto-bloque</link>
		<comments>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/primer-premio-de-reportajes-club-marco-polo-el-efecto-bloque#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 30 Dec 2010 09:47:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alicia</dc:creator>
				<category><![CDATA[América]]></category>
		<category><![CDATA[Concursos]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viaje]]></category>
		<category><![CDATA[club marco polo]]></category>
		<category><![CDATA[concurso de reportajes]]></category>
		<category><![CDATA[efecto bloque]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.comunidadclubmarcopolo.com/?p=1569</guid>
		<description><![CDATA[El primer premio ha sido para Toni Guiral: La vuelta de los viajes es siempre dura. Enfrentarse nuevamente con la rutina y la nostalgia de lo vivido son patologías comunes del viajero empedernido. La receta más extendida quizás es alargar el viaje de otra forma: ver las fotos, guardar las guías, siempre llenas de anotaciones, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;"><em>El primer premio ha sido para Toni Guiral:</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><img class="alignleft size-full wp-image-1659" title="1" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/13.jpg" alt="" width="225" height="300" />La vuelta de los viajes es siempre dura. Enfrentarse nuevamente con la rutina y la nostalgia de lo vivido son patologías comunes del viajero empedernido. La receta más extendida quizás es alargar el viaje de otra forma: ver las fotos, guardar las guías, siempre llenas de anotaciones, entradas y postales útiles como improvisados puntos de lectura, colocar objetos traídos de lejanos confines, releer los diarios de viaje inacabados… y los síntomas de recuperación se originan cuando ya estamos pensando en el próximo destino. Sin embargo este año tengo otro síntoma distinto. En vacunación internacional no me comentaron nada al respecto, pero creo que de Perú he traído conmigo algo que me va a costar mucho de limpiar. Yo creo que tengo el Efecto Bloque. <span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;">Mi preocupación por haberme contagiado por el Efecto Bloque empezó justo después de visitar las ruinas de Rajchi, donde un ínfimo tramo del camino inca recorre todo el yacimiento. El Templo de Huiracocha, orgulloso de mantenerse en pie, captó mi infinita curiosidad. La visión de una<span> </span>base de bloques de piedra perfectamente pulidos y encajados provocó una reacción instantánea en mi mente, llevándola a funcionar a revoluciones disparadas. Ingeniería del pasado llevada a la perfección. Un rompecabezas de piezas únicas e irregulares imposible de poder realizarse en nuestros días. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;"><span id="more-1569"></span>Al salir del yacimiento noté algo extraño. Mi visión de la realidad se reducía a bloques de piedra. En la carretera, camino a Cuzco, nos encontramos con la antigua puerta de la ciudad. Mi estado de confusión iba a más, volví a ver las mismas estructuras de bloques, en piedras que pesan toneladas. Por la noche, una vez en Cuzco, <span> </span>pude disfrutar de una tregua. Vistas de plazas coloniales con arcadas y formas curvas por doquier rompieron las cuadrículas de mis visiones.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;"><img class="alignright size-full wp-image-1660" title="2" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/21.jpg" alt="" width="240" height="180" />Sin embargo la tregua fue muy corta. El efecto bloque estaba ya demasiado latente. Por la mañana, el templo de Sacsayhuamán me devolvió a mi enfermiza realidad. Allí las visiones de bloques alineados, formando en su conjunto unas líneas serpenteantes bastaron para convencerme que ya estaba atrapado. De nuevo en Cuzco, los restos de Koricancha, el antiguo templo del Sol, jugaron con mi cordura. Soportales de medio punto escondiendo bloques pulidos. Al salir todo fue a peor: calles largas se iban estrechando con muros de bloques enormes, cortados de forma irregular. Me atraían como un imán, tocaba cada junta, contaba los lados de las piedras, disfrutaba de un tacto cálido a finales de un invierno austral. La confirmación de que no sería tan fácil poder salir de esta.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-right: -4.05pt; text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;"><img class="alignleft size-full wp-image-1661" title="3" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/31.jpg" alt="" width="240" height="180" />Las ruinas de Pisac y Ollantaytambo contribuyeron aún más a reforzar el Efecto Bloque dentro de mí. La poca voluntad que me quedaba la sacrifiqué allí, disfrutando de este nuevo efecto que me producía bienestar y sorpresa continua. Entonces noté más efectos: tuve visiones de paisajes extraordinarios. Valles colmados de ruinas se mezclaban con montañas ganadas para la agricultura. Y los bloques, siempre presentes, jugando a luces y sombras, demostrando una autoridad sobre el terreno. Toneladas de saber apostadas en montañas altas. Están allí, contradiciendo toda lógica.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;">Pero los síntomas más fuertes los manifesté, sin lugar a dudas, en Machu Pichu. El paraje se transforma a lo largo del <img class="alignright size-full wp-image-1662" title="4" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/42.jpg" alt="" width="240" height="180" />día. A la luz del alba se despierta perezoso y tímido, ocultando parte de su esplendor. Los primeros rayos de un sol escondido entre montañas comienzan a dar vida a los bloques. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;">Los contrastes son constantes y, andando sobre los bloques del camino inca el paisaje me hace pensar que el Efecto Bloque quizás es un hechizo. No puedo volver atrás, me tiene preso, pero bajo un confinamiento deseado y agradable.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;"><a href="http://www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_america/viajes_a_peru/6/31.html" target="_blank" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_america/viajes_a_peru/6/31.html?referer=');">Ver viajes a este destino</a><br />
</span></p>
<p><!--[if gte mso 9]><xml> <o:shapedefaults v:ext="edit" spidmax="2050" /> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <o:shapelayout v:ext="edit"> <o:idmap v:ext="edit" data="1" /> </o:shapelayout></xml><![endif]--></p>
<div id="_mcePaste" style="overflow: hidden; position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px;">
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;">La vuelta de los viajes es siempre dura. Enfrentarse nuevamente con la rutina y la nostalgia de lo vivido son patologías comunes del viajero empedernido. La receta más extendida quizás es alargar el viaje de otra forma: ver las fotos, guardar las guías, siempre llenas de anotaciones, entradas y postales útiles como improvisados puntos de lectura, colocar objetos traídos de lejanos confines, releer los diarios de viaje inacabados… y los síntomas de recuperación se originan cuando ya estamos pensando en el próximo destino. Sin embargo este año tengo otro síntoma distinto. En vacunación internacional no me comentaron nada al respecto, pero creo que de Perú he traído conmigo algo que me va a costar mucho de limpiar. Yo creo que tengo el Efecto Bloque. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><!--[if gte vml 1]><v:shapetype  id="_x0000_t75" coordsize="21600,21600" o:spt="75" o:preferrelative="t"  path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" filled="f" stroked="f"> <v:stroke joinstyle="miter" /> <v:formulas> <v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0" /> <v:f eqn="sum @0 1 0" /> <v:f eqn="sum 0 0 @1" /> <v:f eqn="prod @2 1 2" /> <v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth" /> <v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight" /> <v:f eqn="sum @0 0 1" /> <v:f eqn="prod @6 1 2" /> <v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth" /> <v:f eqn="sum @8 21600 0" /> <v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight" /> <v:f eqn="sum @10 21600 0" /> </v:formulas> <v:path o:extrusionok="f" gradientshapeok="t" o:connecttype="rect" /> <o:lock v:ext="edit" aspectratio="t" /> </v:shapetype><v:shape id="_x0000_s1026" type="#_x0000_t75" style='position:absolute;  left:0;text-align:left;margin-left:0;margin-top:14.4pt;width:141.85pt;  height:189pt;z-index:-4' wrapcoords="0 0 0 21534 21600 21534 21600 0 0 0"> <v:imagedata src="file:///C:\Users\sergio\AppData\Local\Temp\msohtmlclip1\01\clip_image001.jpg" mce_src="file:///C:\Users\sergio\AppData\Local\Temp\msohtmlclip1\01\clip_image001.jpg"   o:title="2010_08220244" /> <w:wrap type="tight" /> </v:shape><![endif]--><!--[if !vml]--><img src="file:///C:/Users/sergio/AppData/Local/Temp/msohtmlclip1/01/clip_image002.jpg" alt="" hspace="12" width="189" height="252" align="left" /><!--[endif]--><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;">Mi preocupación por haberme contagiado por el Efecto Bloque empezó justo después de visitar las ruinas de Rajchi, donde un ínfimo tramo del camino inca recorre todo el yacimiento. El Templo de Huiracocha, orgulloso de mantenerse en pie, captó mi infinita curiosidad. La visión de una<span> </span>base de bloques de piedra perfectamente pulidos y encajados provocó una reacción instantánea en mi mente, llevándola a funcionar a revoluciones disparadas. Ingeniería del pasado llevada a la perfección. Un rompecabezas de piezas únicas e irregulares imposible de poder realizarse en nuestros días. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;">Al salir del yacimiento noté algo extraño. Mi visión de la realidad se reducía a bloques de piedra. En la carretera, camino a Cuzco, nos encontramos con la antigua puerta de la ciudad. Mi estado de confusión iba a más, volví a ver las mismas estructuras de bloques, en piedras que pesan toneladas. Por la noche, una vez en Cuzco, <span> </span>pude disfrutar de una tregua. Vistas de plazas coloniales con arcadas y formas curvas por doquier rompieron las cuadrículas de mis visiones.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><!--[if gte vml 1]><v:shape id="_x0000_s1027"  type="#_x0000_t75" style='position:absolute;left:0;text-align:left;  margin-left:0;margin-top:3.05pt;width:252pt;height:189.15pt;z-index:-3'  wrapcoords="-64 0 -64 21515 21600 21515 21600 0 -64 0"> <v:imagedata src="file:///C:\Users\sergio\AppData\Local\Temp\msohtmlclip1\01\clip_image003.jpg" mce_src="file:///C:\Users\sergio\AppData\Local\Temp\msohtmlclip1\01\clip_image003.jpg"   o:title="2010_08220124" /> <w:wrap type="tight" /> </v:shape><![endif]--><!--[if !vml]--><img src="file:///C:/Users/sergio/AppData/Local/Temp/msohtmlclip1/01/clip_image004.jpg" alt="" hspace="12" width="336" height="252" align="left" /><!--[endif]--><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;">Sin embargo la tregua fue muy corta. El efecto bloque estaba ya demasiado latente. Por la mañana, el templo de Sacsayhuamán me devolvió a mi enfermiza realidad. Allí las visiones de bloques alineados, formando en su conjunto unas líneas serpenteantes bastaron para convencerme que ya estaba atrapado. De nuevo en Cuzco, los restos de Koricancha, el antiguo templo del Sol, jugaron con mi cordura. Soportales de medio punto escondiendo bloques pulidos. Al salir todo fue a peor: calles largas se iban estrechando con muros de bloques enormes, cortados de forma irregular. Me atraían como un imán, tocaba cada junta, contaba los lados de las piedras, disfrutaba de un tacto cálido a finales de un invierno austral. La confirmación de que no sería tan fácil poder salir de esta.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><!--[if gte vml 1]><v:shape id="_x0000_s1029"  type="#_x0000_t75" style='position:absolute;left:0;text-align:left;  margin-left:198pt;margin-top:12.6pt;width:251.9pt;height:188.85pt;z-index:4'> <v:imagedata src="file:///C:\Users\sergio\AppData\Local\Temp\msohtmlclip1\01\clip_image005.jpg" mce_src="file:///C:\Users\sergio\AppData\Local\Temp\msohtmlclip1\01\clip_image005.jpg"   o:title="2010_08220332" /> <w:wrap type="square" /> </v:shape><![endif]--><!--[if !vml]--><img src="file:///C:/Users/sergio/AppData/Local/Temp/msohtmlclip1/01/clip_image006.jpg" alt="" hspace="12" width="336" height="252" align="left" /><!--[endif]--><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-right: -4.05pt; text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;">Las ruinas de Pisac y Ollantaytambo contribuyeron aún más a reforzar el Efecto Bloque dentro de mí. La poca voluntad que me quedaba la sacrifiqué allí, disfrutando de este nuevo efecto que me producía bienestar y sorpresa continua. Entonces noté más efectos: tuve visiones de paisajes extraordinarios. Valles colmados de ruinas se mezclaban con montañas ganadas para la agricultura. Y los bloques, siempre presentes, jugando a luces y sombras, demostrando una autoridad sobre el terreno. Toneladas de saber apostadas en montañas altas. Están allí, contradiciendo toda lógica.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><!--[if gte vml 1]><v:shape id="_x0000_s1028"  type="#_x0000_t75" style='position:absolute;left:0;text-align:left;  margin-left:0;margin-top:20.45pt;width:4in;height:213.5pt;z-index:3'> <v:imagedata src="file:///C:\Users\sergio\AppData\Local\Temp\msohtmlclip1\01\clip_image007.jpg" mce_src="file:///C:\Users\sergio\AppData\Local\Temp\msohtmlclip1\01\clip_image007.jpg"   o:title="2010_08221012" /> <w:wrap type="square" /> </v:shape><![endif]--><!--[if !vml]--><img src="file:///C:/Users/sergio/AppData/Local/Temp/msohtmlclip1/01/clip_image008.jpg" alt="" hspace="12" width="384" height="285" align="left" /><!--[endif]--><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;">Pero los síntomas más fuertes los manifesté, sin lugar a dudas, en Machu Pichu. El paraje se transforma a lo largo del día. A la luz del alba se despierta perezoso y tímido, ocultando parte de su esplendor. Los primeros rayos de un sol escondido entre montañas comienzan a dar vida a los bloques. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;">Los contrastes son constantes y, andando sobre los bloques del camino inca el paisaje me hace pensar que el Efecto Bloque quizás es un hechizo. No puedo volver atrás, me tiene preso, pero bajo un confinamiento deseado y agradable.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;amp;amp;">De vuelta a Cuzco intenté buscar los consejos y curaciones de algún chamán. Fue en vano. Pregunté a los herbolarios, contacto con los humanos y los místicos. Sabios conocedores de encantos, me miraban con una sonrisa en los ojos. Capté en ellos aquellas palabras que no pronunciaron: el Efecto Bloque será eterno, como demostración del imperio que se mantiene, bajo otros nombres, costumbres y tradiciones. </span></p>
</div>

				<!-- Social Sharing Toolkit v2.0.4 | http://www.marijnrongen.com/wordpress-plugins/social_sharing_toolkit/ -->
				<div class="mr_social_sharing_wrapper"><span class="mr_social_sharing"><iframe src="https://www.facebook.com/plugins/like.php?locale=en_US&amp;href=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Fprimer-premio-de-reportajes-club-marco-polo-el-efecto-bloque&amp;layout=standard&amp;show_faces=false&amp;width=51px&amp;height=24px" scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:51px; height:24px;" allowTransparency="true"></iframe></span><span class="mr_social_sharing"><div id="fb-root"></div><fb:send href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/primer-premio-de-reportajes-club-marco-polo-el-efecto-bloque" font=""></fb:send></span><span class="mr_social_sharing"><a href="http://twitter.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Fprimer-premio-de-reportajes-club-marco-polo-el-efecto-bloque&amp;text=Primer+Premio+de+Reportajes+Club+Marco+Polo%3A+El+Efecto+Bloque&amp;via=ViajesAventura" target="_blank" class="mr_social_sharing_popup_link" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/twitter.com/share?url=http_3A_2F_2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com_2Fprimer-premio-de-reportajes-club-marco-polo-el-efecto-bloque_amp_text=Primer+Premio+de+Reportajes+Club+Marco+Polo_3A+El+Efecto+Bloque_amp_via=ViajesAventura&amp;referer=');"><img src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/plugins/social-sharing-toolkit/images/buttons/twitter.png" alt="Share on Twitter" title="Share on Twitter"/></a></span><span class="mr_social_sharing"><g:plusone size="medium" count="false" href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/primer-premio-de-reportajes-club-marco-polo-el-efecto-bloque"></g:plusone></span></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/primer-premio-de-reportajes-club-marco-polo-el-efecto-bloque/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Segundo Premio de Reportajes Club Marco Polo: Manika</title>
		<link>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/segundo-premio-de-reportajes-club-marco-polo-manika</link>
		<comments>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/segundo-premio-de-reportajes-club-marco-polo-manika#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 30 Dec 2010 09:26:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alicia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Concursos]]></category>
		<category><![CDATA[India]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viaje]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.comunidadclubmarcopolo.com/?p=1558</guid>
		<description><![CDATA[El segundo premio de reportajes ha sido para Vicent Ferrer: Inconscientemente cuando pasan los días te vas acostumbrando a ciertas cosas que normalmente te estremecerían el corazón. La India es un país de contrastes muy marcados, tras la perfección y magnificencia del Taj Mahal o la paz y la belleza de los templos jainistas, se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em>El segundo premio de reportajes ha sido para Vicent Ferrer:</em></p>
<p style="text-align: justify;">Inconscientemente cuando pasan los días te vas acostumbrando a ciertas cosas que normalmente te estremecerían el <img class="alignright size-full wp-image-1653" title="823" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/8231.jpg" alt="" width="225" height="300" />corazón. La  India es un país de contrastes muy marcados, tras la perfección y magnificencia del Taj Mahal o la paz y la belleza de los templos jainistas, se encuentra una realidad con mucha suciedad y miseria. Los primeros días del viaje no dejas de hacer fotos a las vacas que se cruzan en tu camino, a los puestos de venta callejeros, o a las coloridas telas que llenan los mercadillos. Conforme pasan los días empiezas a encontrar natural que haya atascos de rickshaws y tuc tucs, que los monos llenen algunos tejados, o que encima de una motocicleta viajen 4 personas. Asimismo, te habitúas a que los niños te pidan dinero por hacerse fotos contigo, a encontrarte a mucha gente desvalida pidiendo en las puertas de los templos, o incluso que haya jabalíes y perros comiendo entre la basura junto a un bar.</p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-1558"></span>Nunca sientes peligro. Sabes que los vendedores te pedirán cifras exorbitadas por cualquier producto argumentando que es de mejor calidad, sabes que intentarán que les des propina por cualquier cosa, pero también percibes que por mucha <img class="alignleft size-full wp-image-1654" title="368" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/3681.jpg" alt="" width="300" height="225" />necesidad que tengan, no te robarán. Aún así uno de los espacios donde más cuidadoso eres es en las estaciones de tren, un lugar donde es fácil perder de vista el equipaje, y donde siempre se concentra muchísima gente sin casa para dormir bajo un techo. El penúltimo día de nuestro viaje por la India, ya dispuestos a volver a Delhi desde la estación de Varanassi y cuando pensábamos que ya nada nos podía conmocionar, nos volvimos a estremecer. Eran las 10 de la noche y llevábamos esperando dos horas a un tren que venía con retraso en una estación oscura y mal iluminada, y con la inseparable compañía de centenares de ratas que paseaban a sus anchas por entre los raíles. Después de una agotadora jornada que había empezado a las 4 de la mañana con un paseo en barca por el Ganges, seguida de una impactante visita a los Gaths y a los crematorios con sus inconfundibles olores, estábamos agotados… Y todavía nos tocaba pasar una noche incómoda en los austeros trenes indios. Sólo queríamos poder llegar a nuestros camastros para asimilar emociones y sobretodo para descansar. Extrañamente el grupo estaba bastante silencioso, nos encontrábamos anestesiados después de todas las emociones vividas los últimos días, y ni las ratas ni los mendigos nos provocaban ya ninguna sorpresa. Entonces de entre la nada y sorteando las maletas apareció con su sonrisa cautivadora Manika.</p>
<p style="text-align: justify;">Al principio parecía una niña más de entre los muchos niños que nos habían saludado, perseguido, que nos pedía <img class="alignright size-full wp-image-1655" title="480" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/4801.jpg" alt="" width="225" height="300" />dinero o comida,  pero fue mucho más. Sin pedir nada empezó a hablar con nosotros, ella no sabía casi inglés, y nosotros tampoco sabíamos mucho hindú, pero aún así la comunicación surgió espontáneamente. Sin dejar de sonreír averiguamos que no iba a la escuela, que su madre también se dedicaba a la mendicidad y que su padre se dedicaba a “comer”. Se notaba que hacía días que su piel no tocaba jabón y su camiseta tenía más medallas que la de un general. Aún así no cejaba en su empeño de hacernos la espera más llevadera, y lo que en principio era una conversación de una niña con un par de viajeros, se convirtió casi en un acontecimiento. Los 16 miembros del grupo se fueron uniendo a la función hasta que todos la mirábamos ensimismados hacer monadas, posaba para las fotos, repetía nuestros gestos, se hacía entender y querer, y nos transmitía una vitalidad inverosímil dadas sus circunstancias. Todos nos miramos maravillados, y los 16 sin excepción nos la hubiéramos llevado con nosotros de vuelta a España, nos había tocado el corazón. No pudimos evitar darle algo de comida, jabón, una libreta, colores… aunque la que nos dio una lección de humanidad fue ella, cuya imagen siempre quedará irreversiblemente grabada en nuestra memoria.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_india/4.html" target="_blank" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_india/4.html?referer=');">Ver viajes a este destino</a></p>

				<!-- Social Sharing Toolkit v2.0.4 | http://www.marijnrongen.com/wordpress-plugins/social_sharing_toolkit/ -->
				<div class="mr_social_sharing_wrapper"><span class="mr_social_sharing"><iframe src="https://www.facebook.com/plugins/like.php?locale=en_US&amp;href=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Fsegundo-premio-de-reportajes-club-marco-polo-manika&amp;layout=standard&amp;show_faces=false&amp;width=51px&amp;height=24px" scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:51px; height:24px;" allowTransparency="true"></iframe></span><span class="mr_social_sharing"><div id="fb-root"></div><fb:send href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/segundo-premio-de-reportajes-club-marco-polo-manika" font=""></fb:send></span><span class="mr_social_sharing"><a href="http://twitter.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Fsegundo-premio-de-reportajes-club-marco-polo-manika&amp;text=Segundo+Premio+de+Reportajes+Club+Marco+Polo%3A+Manika&amp;via=ViajesAventura" target="_blank" class="mr_social_sharing_popup_link" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/twitter.com/share?url=http_3A_2F_2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com_2Fsegundo-premio-de-reportajes-club-marco-polo-manika_amp_text=Segundo+Premio+de+Reportajes+Club+Marco+Polo_3A+Manika_amp_via=ViajesAventura&amp;referer=');"><img src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/plugins/social-sharing-toolkit/images/buttons/twitter.png" alt="Share on Twitter" title="Share on Twitter"/></a></span><span class="mr_social_sharing"><g:plusone size="medium" count="false" href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/segundo-premio-de-reportajes-club-marco-polo-manika"></g:plusone></span></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/segundo-premio-de-reportajes-club-marco-polo-manika/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Tercer Premio Reportajes Club Marco Polo 2010: El hechizo de las ruinas de Siria</title>
		<link>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/tercer-premio-reportajes-club-marco-polo-2010-el-hechizo-de-las-ruinas-de-siria</link>
		<comments>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/tercer-premio-reportajes-club-marco-polo-2010-el-hechizo-de-las-ruinas-de-siria#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 30 Dec 2010 09:10:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alicia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Concursos]]></category>
		<category><![CDATA[Oriente Próximo]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viaje]]></category>
		<category><![CDATA[club marco polo]]></category>
		<category><![CDATA[el hechizo de las ruinas]]></category>
		<category><![CDATA[ganadores reportajes]]></category>
		<category><![CDATA[reportajes]]></category>
		<category><![CDATA[siria]]></category>
		<category><![CDATA[zenobia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.comunidadclubmarcopolo.com/?p=1545</guid>
		<description><![CDATA[El tercer premio corresponde a Matías Recio, con el siguiente relato: Confieso que Siria siempre me llamó la atención. No sólo por las evocaciones del Damasco de los Omeyas, el exotismo del mundo árabe  o el encanto y misterio de lo oriental, que la literatura, cine y prensa  han hecho tan atractivos para nosotros, los [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>El tercer premio corresponde a Matías Recio, con el siguiente relato:</em></p>
<p style="text-align: justify;"><img class="alignleft size-full wp-image-1647" title="Apamea" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/Apamea1.jpg" alt="" width="225" height="300" />Confieso que Siria siempre me llamó la atención. No sólo por las evocaciones del Damasco de los Omeyas, el exotismo del mundo árabe  o el encanto y misterio de lo oriental, que la literatura, cine y prensa  han hecho tan atractivos para nosotros, los occidentales, siempre a la busca de nuevas sensaciones y evasiones, sino por su riqueza histórica.  Y es que en verdad el tópico de  Siria como encrucijada de culturas es cierto.</p>
<p style="text-align: justify;">No todos los días uno tiene la oportunidad de visitar la cuna de civilizaciones perdidas, y pisar el suelo sobre el que 5.500 años antes los sumerios construyeron Mari, experimentar la misma sensación que los mercaderes cananeos tuvieron al atravesar  la puerta monumental de piedra de Ugarit, o contemplar en Latakia el mismo mar Mediterráneo por el que por primera vez se adentraron los navegantes fenicios.</p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-1545"></span>Descubrir asombrados las dimensiones del teatro romano de Bosra –que se conserva intacto- , quedarse boquiabierto ante la increíble perspectiva de la vía columnada de Apamea, trazada en medio de la inmensidad de  la llanura desértica, pasearse por las murallas sobre el Éufrates de Dura Europos, disfrutar de la soledad y el hechizo de la ciudad abandonada de Rusafa, nos hacen recordar que otrora Asia Menor y Siria fueron fecundos baluartes de la cultura helenística, romana y bizantina, herencia sin la que es imposible explicarse el posterior apogeo cultural del Islam, una vez que los musulmanes conquistaron estos territorios. No en vano el  mismísimo Mahoma asimiló de los monjes nestorianos de Bosra los fundamentos del monoteísmo.</p>
<p style="text-align: justify;">Y si hablamos de monjes, una de las visitas más curiosas en Siria es Qalaat Samaan. Pero seguro que nos ubicaremos <img class="alignright size-full wp-image-1649" title="Palmira2" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/Palmira2.jpg" alt="" width="300" height="169" />mejor si hablamos de la basílica de San Simeón el Estilita. Sí, el mismo anacoreta en que se inspiró Buñuel para su “Simón del desierto” y que vivía en lo alto de una columna. De echo, el pilar sobre el que se elevaba aquella columna aún se puede ver, y si te encaramas y tocas su cúspide, cuenta la leyenda, que se cumplirá  -¡cómo no¡- el deseo que solicites.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero la autentica joya de Siria sin duda es Palmira. Perderse entre sus ruinas al amanecer o al atardecer, es una experiencia difícil de describir. Llegamos a media tarde, cuando el sol ya había empezado a perder su fuerza, y tan sólo con estar delante del Arco Monumental que da acceso a la Gran Columnata nos dimos cuenta de que estábamos en un lugar mágico. A nuestras espaldas el imponente Templo de Bel, hogar de la principal divinidad palmirense, equiparable al Júpiter romano. Enmudecidos por la belleza del instante seguimos adelante. Una luz dorada acariciaba las columnas del decumano máximo, la vía principal  de la ciudad,  que por sus laterales se abre al agora y al teatro,  al que se accede por un pasadizo abovedado que desemboca en un exquisito  graderío y escenario, donde no es difícil dejar volar la imaginación para trasladarse al pasado y ver a la reina Zenobia presidir alguna representación.</p>
<p style="text-align: justify;">Zenobia, la reina más famosa de oriente, -con permiso de la reina de Saba-,  ha alimentado todo tipo de leyendas románticas en torno a Palmira. Allá por el año 272, después de asesinar a su marido -según cuentan- y convertirse en regente,   junto a su amante el general Zabbas, se sublevó contra la todopoderosa Roma, provocando la intervención del emperador Aureliano, que acabó asaltando y saqueando Palmira. Me van a perdonar que no me ponga de parte de Zenobia, pero en mi opinión, con su ciega ambición fue la responsable de la ruina de Palmira, al desafiar a Roma, poniendo fin a largos lustros de colaboración y paz que habían permitido el progreso y florecimiento de la ciudad como centro comercial. Pero algo tendría la bella señora, ya que según la historia, el emperador no la ejecutó tras capturarla a orillas del Éufrates tras su huida de Palmira,  sino que la trasladó como cautiva a su residencia en Tívoli, donde se dice acabó sus días.</p>
<p style="text-align: justify;"><img class="alignleft size-full wp-image-1650" title="SanSimeon" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/SanSimeon1.jpg" alt="" width="225" height="300" />Reconstruida Palmira, el emperador Diocleciano estableció un campamento militar donde antes se encontraba el palacio de Zenobia. Hasta él llegamos después de atravesar la plaza oval donde se encuentra el Tetrapilon, conjunto de dieciséis hermosas columnas de granito rosa que se yerguen agrupadas en pedestales de a cuatro. A partir de aquí los turistas no suelen adentrase más, por lo que es muy fácil disfrutar en soledad del paseo hasta el templo funerario excavado por una expedición japonesa en los años 60, que precede a lo que fue el palacio de Zenobia. Y al fondo, sirviendo siempre de marco en luminosos tonos ocres, las torres  que servían de necrópolis a los aristócratas palmirenses y el castillo Ibn Maan, que corona una colina desde la que se puede contemplar una encantadora  panorámica del oasis de Palmira, las ruinas y el desierto. <em></em></p>
<p style="text-align: justify;">Armados de una pequeña linterna salimos ya oscurecido el día  a  disfrutar de otro paseo por las ruinas.  Iluminados por la luna nos recostamos sobre el Tetrapilon observando emocionados la noche, y nos explicamos porque  los palmirenses llamaron a Bel el dios del cielo estrellado. Al amanecer, por supuesto volvimos. No nos podíamos perder la luz que con la salida del sol inunda la solemne majestad de lo que un día fue Palmira. Para terminar, un agradable desayuno en la terraza del Hotel  Zenobia, literalmente al pie de las ruinas y por tanto con unas vistas inmejorables. Este hotel, como todo en Palmira, tiene también su historia con otra mujer legendaria como protagonista. Fue regentado por la condesa D’Andurain, una francesa de origen vasco que llegó a Palmira en compañía de su amante, un mayor británico, que al poco se suicidaría, <img class="alignright size-full wp-image-1651" title="Tetrapilon" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/Tetrapilon1.jpg" alt="" width="300" height="177" />cuenta la leyenda, cumpliéndose la maldición que acechaba a los amantes que se abrazaban a cierta columna de Palmira. En 1933 intentó ser la primera mujer occidental en entrar en La Meca, para ello se casó con un beduino, pero su aventura fracasó, fue encerrada en un harén, su marido de conveniencia murió en extrañas circunstancias y por poco se libró de morir lapidada. Después de la IIWW, durante la cual también se dice que fue espía y traficó con opio con los nazis, fue a morir violentamente en Tanger en 1948.</p>
<p style="text-align: justify;">Días después,  instalados en los vetustos sillones de la cafetería del hotel Barón en Alepo, después de haber visto las habitaciones en que se alojaron Lawrence de <em>Arabia y Agatha Christie, comentamos con una cerveza en la mano, que no era de extrañar que con tantas historias</em> y vidas apasionantes, la escritora británica encontrase inspiración para  sus misterios novelescos en esta Siria milenaria.</p>
<p style="text-align: justify;">Como milenarias son Alepo y Damasco,  las ciudades más antiguas aún habitadas de la tierra, pero sus abigarrados zocos, la reluciente mezquita Omeya en Damasco, las intrincadas calles del barrio cristiano, sus ciudadelas, karavansares y palacios, o sus amables gentes, son otras historias…</p>
<p><a href="http://www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_oriente-proximo/viajes_a_siria/5/42.html" target="_blank" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_oriente-proximo/viajes_a_siria/5/42.html?referer=');">Ver viajes a este destino</a></p>

				<!-- Social Sharing Toolkit v2.0.4 | http://www.marijnrongen.com/wordpress-plugins/social_sharing_toolkit/ -->
				<div class="mr_social_sharing_wrapper"><span class="mr_social_sharing"><iframe src="https://www.facebook.com/plugins/like.php?locale=en_US&amp;href=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Ftercer-premio-reportajes-club-marco-polo-2010-el-hechizo-de-las-ruinas-de-siria&amp;layout=standard&amp;show_faces=false&amp;width=51px&amp;height=24px" scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:51px; height:24px;" allowTransparency="true"></iframe></span><span class="mr_social_sharing"><div id="fb-root"></div><fb:send href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/tercer-premio-reportajes-club-marco-polo-2010-el-hechizo-de-las-ruinas-de-siria" font=""></fb:send></span><span class="mr_social_sharing"><a href="http://twitter.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Ftercer-premio-reportajes-club-marco-polo-2010-el-hechizo-de-las-ruinas-de-siria&amp;text=Tercer+Premio+Reportajes+Club+Marco+Polo+2010%3A+El+hechizo+de+las+ruinas+de+Siria&amp;via=ViajesAventura" target="_blank" class="mr_social_sharing_popup_link" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/twitter.com/share?url=http_3A_2F_2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com_2Ftercer-premio-reportajes-club-marco-polo-2010-el-hechizo-de-las-ruinas-de-siria_amp_text=Tercer+Premio+Reportajes+Club+Marco+Polo+2010_3A+El+hechizo+de+las+ruinas+de+Siria_amp_via=ViajesAventura&amp;referer=');"><img src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/plugins/social-sharing-toolkit/images/buttons/twitter.png" alt="Share on Twitter" title="Share on Twitter"/></a></span><span class="mr_social_sharing"><g:plusone size="medium" count="false" href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/tercer-premio-reportajes-club-marco-polo-2010-el-hechizo-de-las-ruinas-de-siria"></g:plusone></span></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/tercer-premio-reportajes-club-marco-polo-2010-el-hechizo-de-las-ruinas-de-siria/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Laguna de las Momias: Paraíso perdido en la selva de Chachapoyas</title>
		<link>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/la-laguna-de-las-momias</link>
		<comments>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/la-laguna-de-las-momias#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 28 Dec 2010 14:32:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alicia</dc:creator>
				<category><![CDATA[América]]></category>
		<category><![CDATA[Curiosidades]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viaje]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.comunidadclubmarcopolo.com/?p=1541</guid>
		<description><![CDATA[La antigua cultura Shachapuyu construyó una de las más enigmáticas necrópolis en pleno corazón de la selva amazónica, en un lugar privilegiado para el descanso de sus antepasados: la Laguna de las Momias. Por Maria del Carmen Valadés (Antropóloga peruanista) En el Perú existe la leyenda de “Ciudad Perdida de los Incas”, la mítica Vilcabamba, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>La antigua cultura Shachapuyu construyó una de las más enigmáticas necrópolis en pleno corazón de la selva amazónica, en un lugar privilegiado para el descanso de sus antepasados: la Laguna de las Momias.</em><em> </em></strong></p>
<p><strong>Por Maria del Carmen Valadés (Antropóloga peruanista)</strong></p>
<p style="text-align: justify;">En el Perú existe la leyenda de “Ciudad Perdida de los Incas”, la mítica Vilcabamba, que iba buscando Hiram Bingham, <a href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/KUELAP2.jpg" rel="lightbox[1541]"><img class="alignright size-full wp-image-1638" title="KUELAP" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/KUELAP2.jpg" alt="" width="300" height="201" /></a>cuando le llevaron al no menos misterioso Machu Picchu. También perdura el mito de la “Ciudad de Oro” del Paititi, escondida en la selva, guardando todos los tesoros de los Incas. Pero existen aun muchas “ciudades perdidas” tanto dentro del mito como en la realidad. Innumerables recintos arqueológicos, ciudades, templos ó necrópolis desde épocas anteriores a los Incas se esconden aún en la espesura de la selva amazónica, durmiendo el sueño de los elegidos, viviendo más allá del tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-1541"></span>Uno de estos lugares “elegidos” ó sagrados de los antiguos pobladores del Perú está en la actual región de Chachapoyas. En la ceja de selva o selva alta, al norte del país, entre los ríos Marañón y Huallaga, afluentes del Amazonas, en la cuenca del río Uctubamba, se desarrolló la cultura de los Shachapuyus, anterior a los Incas, que tuvo su esplendor alrededor del año 900 d.C., después de una historia de ocupación del territorio, que se remonta 6.000 años atrás. (Shacha=monte ó selva; puyu=nubes. De aquí deriva el vocablo español dado a la región en la época de la Conquista).</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/KUELAP0021.jpg" rel="lightbox[1541]"><img class="alignleft size-medium wp-image-1639" title="KUELAP002" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/KUELAP0021-201x300.jpg" alt="" width="201" height="300" /></a>Este gran territorio está repleto de ciudades construídas en piedra, muchas de ellas monumentales, como Kuelap, con más de 400 viviendas circulares, en la cima de una gran montaña, a 3.000 m.s.n.m. sobre una base a dos niveles, rodeados por dos murallas, de entre 12 y 20 metros de alto cada una. También hay recintos de hasta 600 viviendas, con una construcción muy elaborada, que hace pensar en el avance tecnológico de esta cultura. Pero si impresionantes son las ciudades, que apenas se divisan si no se conoce perfectamente la ruta entre la selva, más desconcertantes, para el explorador que consigue llegar a sus enclaves, son las enigmáticas necrópolis de esta antigua cultura, ubicadas en los verticales farallones de las montañas, normalmente sobre un lago o un río.</p>
<p style="text-align: justify;">Un ejemplo de estos enterramientos que no deja de asombrar, es el de Karajía, en una pared vertical de más de 160 metros de altura, en medio de la cual están depositados 6 grandes sarcófagos cuyos rostros parecen escudriñar el infinito. Llegando a la base de la pared, sólo se pueden observar desde lejos, no conociéndose aún la manera en que fueron transportados hasta allí, así como las momias que éstos contienen, intactas hasta hoy, con sus ajuares.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero uno de los más asombrosos y desconcertantes descubrimientos ocurrió en 1.997, en un lugar completamente aislado en el interior de la selva, a dos días desde el poblado de Leimebamba. Se trata de la Laguna de los Cóndores, conocida como “Laguna de Las Momias”, una necrópolis enclavada en un abrigo rocoso de la ladera de una montaña <a href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/LAGUNA-MOMIAS0081.jpg" rel="lightbox[1541]"><img class="alignright size-medium wp-image-1641" title="LAGUNA-MOMIAS008" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/LAGUNA-MOMIAS0081-300x194.jpg" alt="" width="300" height="194" /></a>frente a una gran laguna. La historia de este descubrimiento y la aventura que supone llegar hasta él, merece un breve, pero apasionado relato.</p>
<p style="text-align: justify;">La selva que rodea esta necrópolis es virgen en su mayoría, pero cerca de la zona se internan los ganaderos a desbrozar para conseguir pasto para las vacas. Un día uno de estos vaqueros observó (como anécdota diremos que pudo estar contemplando detenidamente el paisaje gracias a encontrarse ocupado en menesteres personales), desde la orilla de una gran laguna, en la pared rocosa de una montaña, que está al otro lado del lago (en opinión de muchos –y que suscribimos- uno de los más bellos del Perú), ciertas pinturas y oquedades. Tras una trabajosa subida, descubrieron un conjunto de siete casas funerarias ó chullpas, que contenían probablemente más de 300 momias, perfectamente conservadas con su ajuar funerario, de los antiguos Shachapuyus. Lamentablemente, debido a su ignorancia y avaricia, destrozaron muchas de ellas saqueándolas, y otras las arrojaron al lago, como parte de un macabro juego. Lamentablemente también, este ajuar comenzó a circular en ventas clandestinas, y tras una historia rocambolesca de envidias y celos, la noticia llegó a las autoridades. Los arqueólogos tomaron cartas en el asunto y rescataron el material restante, que continúa siendo grandioso: unas 250 momias, cerámicas, mates burilados, báculos de madera tallada, quipus de colores incas (entre ellos, uno de los más grandes encontrados) momias de felinos, mantas decoradas, etc. Todo ello se ha conservado intacto, gracias al microclima del abrigo rocoso, ubicado tras una caída de agua, que a modo de cortina, lo aísla de la humedad de la selva, creando un ambiente completamente seco. La ocupación de este refugio data de hace 1.000 años, aunque posteriormente se fueron añadiendo objetos funerarios, de influencia Inca, Chimú y de Cajamarca.</p>
<p style="text-align: justify;">Después de escuchar la historia y relatos del lugar de este descubrimiento, no me podía resistir a partir hacia este paradisíaco lugar; si bien el material arqueológico hoy se conserva en un museo hecho en Leimebamba, al explorador lo que le apasiona es vivir y revivir el pasado in situ. Aun más, cuando te enteras de que hasta hoy no había entrado allí nadie procedente de tu mismo país, sientes una fuerza incontrolable de ir. Partí de Lima en un largo viaje hacia el norte, pasando del desierto, hasta alturas superiores a 4.000 m.s.n.m. en los Andes, para cruzar el alto Marañón, donde comienza el entorno de ceja de selva. Tras 4 días de viajes, a veces de día y otras de noche, el punto de llegada y en este caso, de nueva partida, era Leimebamba. Un pueblo muy pequeño, habitado por agricultores y vaqueros, cuya ascendencia cultural es shachapuyu. Casualmente me encontré allí con el párroco que es paisano, de Mérida, y pudimos disfrutar de una cena casera (jamón extremeño incluido) y de un contacto muy familiar con las personas que me podían ayudar a emprender el “largo y tortuoso” camino de expedición a la Laguna de las Momias.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/LEYMEBAMBA0011.jpg" rel="lightbox[1541]"><img class="alignleft size-medium wp-image-1643" title="LEYMEBAMBA001" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/LEYMEBAMBA0011-300x196.jpg" alt="" width="300" height="196" /></a>En Leimebamba, como en todas las poblaciones rurales del Perú, no hay prisas, no se puede mandar en el tiempo ni en el clima. Lo mejor es sentarse en la plaza, a esperar que sucedan las cosas, mientras conversas con los niños, intercambiando palabras insólitas, o con los ancianos, escuchando sus antiguos relatos en esas noches de luz natural, sin artificios eléctricos de eso que llamamos “civilización”. Y tras la espera, apareció la persona que conocía la ruta, un vaquero que, por suerte para mí, también era un maestro en la pesca y la cocina. Esa noche compramos los víveres esenciales y buscó los “mulares” para partir al día siguiente.</p>
<p style="text-align: justify;">No salía aun el sol cuando ya estábamos cabalgando por los empedrados y empinados caminos que parten del pueblo, sorteando rebaños de cabras y vacas cebúes, no muy sumisas. Pasadas las chacras ó terrenos de cultivo, la montaña va adquiriendo el espesor propio de la selva, y en el suelo alternan piedras resbalosas y barro negro, que constituye un peligro para los caballos. La jornada, que comenzó plácida, se fue tornando más dura, hasta llegar a unos inmensos páramos, a unos 4.000 metros de altura. Pero mi acompañante, como dice aquella sonada andina “coqueando y coqueando, lo va pasando&#8230;”, iba bien provisto de la medicinal y vigorizante hoja de coca, que por supuesto, compartimos. Más adelante la selva va cerrándose, pero aun se van encontrando manadas de caballos asilvestrados, cuyas hembras hacían peligrar el raudo caminar de nuestras monturas. Varias paradas de descanso y alimentos (arroz con arroz) te reponen como nunca imaginamos en la ciudad. Ya tras la interminable subida, llegaba, por fin, la ansiada bajada a la selva.</p>
<p style="text-align: justify;">Como no se manda en el clima, por más súplicas que nosotros, ignorantes occidentales, hagamos a Yllapa, dios del rayo, llueve cuando menos te lo esperas, y en la selva, llueve&#8230; La bajada se puso, como allí dicen “de color de hormiga”. El barro resbalaba a las monturas y a los descabalgados a la fuerza. Tras más de 16 horas de imparable caminar, la trocha se convierte en tierras movedizas que te absorben el largo de una pierna. Pero eso no importa, la meta estaba cerca, y tu mente consigue hacerte creer que ya no sientes ni padeces, que tu cuerpo no se encuentra totalmente empapado y caminamos aun sin luz, guiados ya sólo por la necesidad de llegar a refugio. A una jornada antes de la Laguna, lo encontramos: un tambo, una cabaña de barro, que sirve a los vaqueros para dormir y cocinar. Allí se encontraba pasando la noche un matrimonio de inigualable valentía: ella, embarazada de siete meses, esperando a dar a luz por sus propios medios, mientras trabajaba de sol a sol con los animales, cocina y transporte de agua; él, con una mano inutilizada por un comienzo de necrosis, tras un corte que le sesgó todos los tendones con su machete. Después de una cura de urgencia, que él remedó con plantas locales, y una deliciosa cena de arroz, el sueño apenas conciliado no podía ser otro que cabalgar y cabalgar por las nubes, hacia la Laguna.</p>
<p style="text-align: justify;">Por fin estábamos a punto de llegar a la necrópolis. Caminando hasta la laguna, allí se veía, al otro lado, en su altura mirando hacia el agua, como el trono merecido a tales señores, antepasados de estos dos héroes shachapuyus. Hubo que rodear la laguna por más terrenos de barro movedizo, hasta llegar a la base de la pared rocosa. Trepando por piedras, vegetación y hasta cascadas de agua, al fin en la oquedad de la pared, el paisaje se torna esplendoroso: los mil tonos verdes de la selva cerrada, bajo el gris de las nubes y sobre el azul-verde turquesa cambiante de la laguna. Esta es la visión privilegiada que para la eternidad le habían reservado los shachapuyus a sus difuntos, o mejor, a sus mayores, que continúan viviendo, en el Uku Paccha, el mundo de lo oculto. Cuatro de las chullpas están decoradas con pinturas rojas, blancas y amarillas, así como con relieves en zigzag, símbolo preferente de esta cultura, que representa a la serpiente ó machacuay, venerada por los antiguos shachapuyus. Estas chullpas, de dos pisos, tienen ventanas, para que los mallquis (momias) pudieran ver el sol entrando por ellas al amanecer (están orientadas al este, como es común en esta cultura), pero no puertas, ya que está claro que no abandonan su perpetua residencia. También hay un balcón, donde se encontraba una hilera de momias vigilantes.</p>
<p style="text-align: justify;">Aun remanecen allí algunas momias, intactas, así como cráneos incrustados en la construcción o en la roca, las <a href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/LAGUNA-MOMIAS0061.jpg" rel="lightbox[1541]"><img class="alignright size-medium wp-image-1645" title="LAGUNA-MOMIAS006" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/12/LAGUNA-MOMIAS0061-300x195.jpg" alt="" width="300" height="195" /></a>ataduras de cuero y vigas de madera de las techumbres sin ningún deterioro. Uno de estos cráneos, situado en la primera de las chullpas, mira desafiante al intruso que llega, como anunciando un lugar sagrado, de reposo eterno. En las paredes de la roca, observamos enigmáticas pinturas de tinte vegetal rojo, sacado de la semilla del achiote, que representan personas estilizadas, espirales y figuras indescifrables. Las momias sufrieron un proceso natural de conservación, manteniendo hasta hoy dientes, cabellos, piel y mantos mortuorios. Los arqueólogos tuvieron un duro trabajo aquí, bajándolas una a una, atravesando la laguna en balsas que construyeron y transportándolas con sumo cuidado sobre los mulares hasta Leimebamba.</p>
<p style="text-align: justify;">Tras permanecer allí todo el tiempo aprovechable de luz, la bajada fue nostálgica, al dejar ese paraíso silencioso, que irradia eternidad. Pero para aplacar el desasosiego físico, nos vinieron muy bien unas truchas pescadas en la laguna, que en la noche comimos a modo de cebiche: crudas con unas gotas de limón. Y tras conseguir una promesa en firme por parte del vaquero, de ir a Leimebamba a curar su herida (que seguramente olvidaría, confiado en su medicina natural), emprendimos el retorno, acompañados de tres amables tormentas que no nos abandonaron ni un minuto en nuestro caminar.</p>
<p style="text-align: justify;">Al día siguiente de la llegada a Leimebamba, pudimos observar todo el material arqueológico que hoy se conserva en el Centro Mallqui, un Museo especialmente creado en 2.000 para exhibir todo el material encontrado. Este museo fue creado gracias al empeño de una de las mejores especialistas en momias, la arqueóloga Sonia Guillen, que ha trabajado duramente allí y al inigualable tesón del párroco, que movilizó a todo el pueblo para su construcción, basándose en la vieja tradición inca de la minga ó intercambio de mano de obra en los trabajos de una comunidad, que además vieron recompensados con varias ayudas financieras del exterior, conseguidos por ellos mismos, y del Instituto Nacional de Cultura del Perú.</p>
<p style="text-align: justify;">El conocimiento de esta cultura y de toda la región en general se está logrando gracias a la citada arqueóloga y al no menos apasionado antropólogo alemán Peter Lerche, que hace ya muchos años pisó estas montañas y quedó prendado de su entorno e historia, afincándose en uno de estos montes nubosos, desde donde incansablemente emprende exploraciones en busca de las innumerables “ciudades perdidas” que esconde aun la selva del Perú.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque la expedición es dura, es recomendable a todo aventurero que quiera conocer algo más que el pasado Inca del Perú; la selva en toda su magnitud y los restos de una de las culturas más enigmáticas y valerosas de la época pre-inca, que consideró que el entorno selvático no tenía por qué ser un obstáculo para la vida humana, aun más, que pudo convertirse en el paraíso de los que buscaban sosiego en su existencia y para la eternidad.</p>
<p><strong>CÓMO IR:</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Desde Lima hay que viajar tomando varios autobuses y vehículos 4&#215;4 hasta llegar a Leimebamba, para acabar el recorrido en caballo y por último, a pie hasta la Laguna. En nuestras <strong>RUTAS SANGAMA</strong> del Club Marco Polo, incluimos Expediciones hacia esta zona, dirigidas por antropólogos.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_america/viajes_a_peru/6/31.html" target="_blank" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_america/viajes_a_peru/6/31.html?referer=');">Ver viajes a este destino</a></p>

				<!-- Social Sharing Toolkit v2.0.4 | http://www.marijnrongen.com/wordpress-plugins/social_sharing_toolkit/ -->
				<div class="mr_social_sharing_wrapper"><span class="mr_social_sharing"><iframe src="https://www.facebook.com/plugins/like.php?locale=en_US&amp;href=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Fla-laguna-de-las-momias&amp;layout=standard&amp;show_faces=false&amp;width=51px&amp;height=24px" scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:51px; height:24px;" allowTransparency="true"></iframe></span><span class="mr_social_sharing"><div id="fb-root"></div><fb:send href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/la-laguna-de-las-momias" font=""></fb:send></span><span class="mr_social_sharing"><a href="http://twitter.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Fla-laguna-de-las-momias&amp;text=La+Laguna+de+las+Momias%3A+Para%C3%ADso+perdido+en+la+selva+de+Chachapoyas&amp;via=ViajesAventura" target="_blank" class="mr_social_sharing_popup_link" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/twitter.com/share?url=http_3A_2F_2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com_2Fla-laguna-de-las-momias_amp_text=La+Laguna+de+las+Momias_3A+Para_C3_ADso+perdido+en+la+selva+de+Chachapoyas_amp_via=ViajesAventura&amp;referer=');"><img src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/plugins/social-sharing-toolkit/images/buttons/twitter.png" alt="Share on Twitter" title="Share on Twitter"/></a></span><span class="mr_social_sharing"><g:plusone size="medium" count="false" href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/la-laguna-de-las-momias"></g:plusone></span></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/la-laguna-de-las-momias/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Reportajes Club Marco Polo 2009: Segundo Premio</title>
		<link>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2009-segundo-premio</link>
		<comments>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2009-segundo-premio#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 07 Jun 2010 11:11:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alicia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Concursos]]></category>
		<category><![CDATA[Oriente Próximo]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viaje]]></category>
		<category><![CDATA[cleopatra]]></category>
		<category><![CDATA[palmira]]></category>
		<category><![CDATA[siria]]></category>
		<category><![CDATA[zeinab]]></category>
		<category><![CDATA[zenobia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.comunidadclubmarcopolo.com/?p=1341</guid>
		<description><![CDATA[A continuación os presentamos el segundo premio del concurso de reportajes, que nos envió Maite Mercado. Esencia del desierto Zeinab era su nombre árabe pero se convirtió en Zenobia al casarse con el rey Odenato, hombre fuerte del Imperio romano en Oriente en el siglo III. No es un personaje histórico muy famoso, quizás porque [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A continuación os presentamos el segundo premio del concurso de reportajes, que nos envió Maite Mercado.</p>
<h2><strong>Esencia del desierto</strong></h2>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/06/avenida.jpg" rel="lightbox[1341]"><img class="alignleft size-medium wp-image-1344" title="avenida" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/06/avenida-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>Zeinab era su nombre árabe pero se convirtió en Zenobia al casarse con el rey Odenato, hombre fuerte del Imperio romano en Oriente en el siglo III. No es un personaje histórico muy famoso, quizás porque fue mujer y no hemos visto ninguna superproducción cinematográfica sobre ella. Pero los que viajan a Siria saben que fue la reina de Palmira, destino estrella en el país.</p>
<p style="text-align: justify;">De camino hacia ella, el sueño acecha, pero es difícil dejar de mirar por la ventanilla el espectáculo de los colores del desierto pedregoso que atraviesa la carretera. El objetivo es llegar al atardecer para ver ponerse el sol desde la elevación con un castillo árabe que se distingue al fondo de muchas fotos de Palmira.</p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-1341"></span>A esa altura, puede apreciarse la grandiosidad de lo que fue la ciudad. La impaciencia por estar entre sus columnas consigue que no se espere a la visita del día siguiente. Maravilla observarla con los últimos rayos de sol. Tras la cena, algunos jóvenes se ofrecen como guías a las chicas. Las dulces palabras y lo que surja en las ruinas es para algunas una excursión con innegable atractivo. Llegar a ellas en plena noche es divertido, no se ve más que la meta, iluminada por algunos focos. Solos, en silencio, bajo el arco de la victoria, recorremos parte de la gran avenida de columnas, de 1250 metros.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/06/Baños1.jpg" rel="lightbox[1341]"><img class="alignright size-medium wp-image-1348" title="Baños" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/06/Baños1-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>Tras diez de viaje, Palmira no defrauda en absoluto, como sucede con otros lugares que despiertan mucha expectación en el viajero. Sus ruinas son tan sugerentes como el recuerdo de su reina. El padre de Zenobia era un mercader beduino pero según un historiador romano, ella decía ser descendiente de otra gran reina, Cleopatra. Como ella, desafió al Imperio Romano. Como ella, fracasó. Tras acuñar moneda como ‘La Augusta’ y ocupar Alejandría, el mismísimo emperador Aureliano tuvo que sitiar Palmira para hacerla prisionera. Tenía 30 años. Una fascinante historia de una mujer que quiso dominar el mundo.</p>
<p style="text-align: justify;">Su ciudad fue magnífica. El Templo de Bal, el equivalente al Júpiter romano, es uno de los más grandes del Mediterráneo oriental. En el centro, el santuario con sus paredes y espacios similares a capillas esculpidos con bellísimos motivos religiosos, vegetales y los símbolos del horóscopo. Fuera del reciento cerrado del templo, es un placer pasear por lo que fueron las calles de Palmira. Se suceden restos que de manera individual justificarían la visita a una ciudad europea: los baños con increíbles columnas de granito procedentes de Egipto; el tetrapilo, el cruce del cardo y el decumano, las dos avenidas principales; el ágora, que hacía las veces de mercado y de lugar de reunión de los consejos municipales, con sus once puertas;  el teatro, el campamento de Diocleciano…  Más lejos, las tumbas torre. En el siglo I antes de Cristo, las gentes de Palmira comenzaron a disponer a sus muertos en sentido vertical, con una estatua del fallecido. Como hoy en nuestros cementerios con las lápidas donde se coloca una foto. También hay tumbas subterráneas y mausoleos. <a href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/06/templo.jpg" rel="lightbox[1341]"><img class="alignright size-medium wp-image-1350" title="templo" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/06/templo-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>Todos ricamente decorados, con relieves, frescos, estatuas de toda una familia. Hasta el museo vale la pena. Aquí están las cabezas de las estatuas mortuorias que se cayeron o hicieron caer a propósito, la maqueta de la ciudad, las momias de las tumbas torres y los tejidos en las que iban envueltas. Apena tener que abandonar este impresionante vestigio del pasado.</p>
<p style="text-align: justify;">Con esa extraña sensación de nostalgia por tiempos remotos que nunca conociste, vuelta abrupta a la realidad: parada en el Bagdad Café. El dueño tiene 30 años pero aparenta muchos más, quizás porque lo dice después de hablarnos de sus cuatro esposas. La última tiene 15 años. El negocio le va bien así que mientras pueda mantenerlas, no hay problemas. Además de tomar té, es posible comprar recuerdos. El mismo dueño invita a las occidentales de ojos claros a que se disfracen con túnicas, velos y falsos collares. ¿Qué pensaría de esto la orgullosa Zenobia?</p>
<p><a href="http://www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_oriente-proximo/viajes_a_siria/5/42.html" target="_blank" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_oriente-proximo/viajes_a_siria/5/42.html?referer=');">Ver viajes a este destino</a></p>

				<!-- Social Sharing Toolkit v2.0.4 | http://www.marijnrongen.com/wordpress-plugins/social_sharing_toolkit/ -->
				<div class="mr_social_sharing_wrapper"><span class="mr_social_sharing"><iframe src="https://www.facebook.com/plugins/like.php?locale=en_US&amp;href=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Freportajes-club-marco-polo-2009-segundo-premio&amp;layout=standard&amp;show_faces=false&amp;width=51px&amp;height=24px" scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:51px; height:24px;" allowTransparency="true"></iframe></span><span class="mr_social_sharing"><div id="fb-root"></div><fb:send href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2009-segundo-premio" font=""></fb:send></span><span class="mr_social_sharing"><a href="http://twitter.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Freportajes-club-marco-polo-2009-segundo-premio&amp;text=Reportajes+Club+Marco+Polo+2009%3A+Segundo+Premio&amp;via=ViajesAventura" target="_blank" class="mr_social_sharing_popup_link" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/twitter.com/share?url=http_3A_2F_2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com_2Freportajes-club-marco-polo-2009-segundo-premio_amp_text=Reportajes+Club+Marco+Polo+2009_3A+Segundo+Premio_amp_via=ViajesAventura&amp;referer=');"><img src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/plugins/social-sharing-toolkit/images/buttons/twitter.png" alt="Share on Twitter" title="Share on Twitter"/></a></span><span class="mr_social_sharing"><g:plusone size="medium" count="false" href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2009-segundo-premio"></g:plusone></span></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2009-segundo-premio/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Reportajes Club Marco Polo 2009: tercer premio</title>
		<link>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2009-tercer-premio</link>
		<comments>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2009-tercer-premio#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 07 Jun 2010 10:49:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alicia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Concursos]]></category>
		<category><![CDATA[India]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viaje]]></category>
		<category><![CDATA[kharma]]></category>
		<category><![CDATA[viajar a la india]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.comunidadclubmarcopolo.com/?p=1332</guid>
		<description><![CDATA[Presentamos el tercer premio de reportajes del pasado año 2009 que nos envió Esther Pérez Viajar a la India Tu viaje a la India comienza cuando decides visitar este lejano y desconocido lugar. Entonces, empiezas a leer, escuchar y conocer multitud de opiniones y experiencias tan opuestas que te hacen dudar: ¿me gustará?, ¿Me llevaré [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Presentamos el tercer premio de reportajes del pasado año 2009 que nos envió <strong>Esther Pérez</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<h2><strong>Viajar a la India<br />
</strong></h2>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Tu viaje a la India comienza cuando decides visitar este lejano y desconocido lugar. Entonces, empiezas a leer, <a href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/06/NIÑOS.jpg" rel="lightbox[1332]"><img class="alignright size-medium wp-image-1335" title="NIÑOS" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/06/NIÑOS-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>escuchar y conocer multitud de opiniones y experiencias tan opuestas que te hacen dudar: ¿me gustará?, ¿Me llevaré un buen recuerdo? ¿Será una dura experiencia? Sea como sea, una vez decidido…ya nada volverá a ser igual. Habrás marcado un antes y un después en tu vida de viajero. Y créeme, no te dejará indiferente.</p>
<p style="text-align: justify;">El que te enamores del lugar, de la gente, de su vida…o bien te agobies, te incomodes, te lamentes… dependerá de tu capacidad para olvidarte de quién eres, de dónde vienes y cuánto tienes, y de transformarte en otra persona que no viaja sólo para “ver” la India, sino para “vivirla”. Déjate llevar. Déjate sentir como uno más&#8230;intégrate en sus vidas, costumbres, en su forma de pensar, su religión, sus valores…interactúa con sus fiestas, celebraciones, su día a día… y olvida los prejuicios y materialismos,  nuestra forma de vivir, incluso de ser.</p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-1332"></span><a href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/06/AMANECER-EN-EL-GANGES.jpg" rel="lightbox[1332]"><img class="alignleft size-medium wp-image-1337" title="AMANECER EN EL GANGES" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/06/AMANECER-EN-EL-GANGES-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>Sólo así disfrutarás de los verdaderos encantos que esconde, y serás un gran afortunado entre aquellos que viajan sólo observando, y que nunca descubrirán esa riqueza de la India.</p>
<p style="text-align: justify;">Es difícil resumir en pocas líneas esta experiencia, pero para hacerse una ligera idea…imagina que haces un viaje al pasado.</p>
<p style="text-align: justify;">Donde los coches no tienen cinturones de seguridad, ¡ni retrovisores! Donde los autobuses rurales llevan “plazas al aire libre” encima. El transporte de cargas más eficiente son elefantes y camellos. Y donde las calles son todo estímulos para los sentidos: sorprende el colorido de su ropa, el contraste de olores, el ruido caótico del tráfico, la vaca, siempre acompañándote en todo escenario, impasible e inconsciente del peligro que le rodea, querida y respetada… a la que echarás de menos cuando regreses.</p>
<p style="text-align: justify;">Donde el transporte público por excelencia es una especie de moto con capota conducida por el más competente de los taxistas, ¡toda una experiencia emocionante comparable a una montaña rusa!</p>
<p style="text-align: justify;">Pero no eres alguien que pasa desapercibido. Te hacen sentir un visitante especial. Curiosos te observan, te admiran, se acercan y hacen su propio viaje contigo intercambiando ese afán por conocer lo desconocido…</p>
<p style="text-align: justify;">CONTRASTES. Conviven el lujo, la riqueza, las clases altas…con la más absoluta de las pobrezas. Pero también la más humilde y digna. Admirable. Especialmente cuando te avergüenzas de haber sentido inseguridad, por tener el mismo miedo que si en tu ciudad paseas por un barrio marginal en la noche…Prejuicios. Y sientes la mayor admiración cuando los conoces. Su forma de ganarse la vida, capaces de aprender seis idiomas “de oídas” que los hermanos se van enseñando, para comerciar con manualidades que hacen al salir del colegio.</p>
<p style="text-align: justify;">El KHARMA… su filosofía de vida. Todas las buenas acciones que hagas en esta vida serán compensadas en la siguiente.<a href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/06/TAJ-MAHAL.jpg" rel="lightbox[1332]"><img class="alignright size-medium wp-image-1338" title="TAJ MAHAL" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2010/06/TAJ-MAHAL-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a> Por eso nunca serás objeto de robo o delincuencia…y todo lo que “justificamos” en nuestro mundo a quien vive en las peores condiciones. Fieles a sus dioses, a los que adoran y agradecen cada día su existencia, lo festejan con multitudinarias ceremonias, cantos, alegría, diversión&#8230;FELICIDAD. No cabe la compasión, la pena…sino la admiración.</p>
<p style="text-align: justify;">AMISTAD. Sentimiento especial en el que te envuelven los niños. Risueños, divertidos… Inocentes, pero pícaros. Que en el papel que les ha tocado de tener que ser adultos juegan a ser niños contigo…y te roban un cariño que descubres poder dar a alguien en pocos minutos.</p>
<p style="text-align: justify;">MAGIA. Paisajes de ensueño donde se respira paz y tranquilidad… monumentos espectaculares que te dejan sin palabras por no haber pensado que un lugar así pueda existir en algún sitio del mundo…</p>
<p style="text-align: justify;">GRATITUD. Descubres el valor de una sonrisa… de una mirada de agradecimiento, de un gesto de cariño… detalles que pasan desapercibidos en nuestro día a día, y aquí descubres como puede cambiar tu estado de ánimo en un segundo, y aprendes a corresponder con ello…y observas la gratitud que provocas en los demás. Te das cuenta que en realidad es lo único que todos tenemos, ya seas más favorecido o menos, te haya tocado una vida mejor, o peor…siempre puedes alcanzar esa felicidad por encima incluso del que tiene toda la riqueza…que desgraciadamente, es a lo que aspiramos hoy en día…olvidándonos de si somos felices con ello. Aprendes a valorar realmente lo que tienes y la importancia de esta felicidad, más allá de lo material…</p>
<p style="text-align: justify;">Y cuando regresas a tu país, a tu ciudad, a casa….ya nada es igual, porque algo ha cambiado, y es que, sin duda….eres mejor persona que cuando te fuiste…  y si algo o alguien es capaz de conseguir algo así en tan sólo 10 días….¿¿no es acaso una experiencia impresionante??</p>
<p style="text-align: justify;">Sin lugar a dudas….MERECE LA PENA.</p>
<p><a href="http://www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_india/4.html" target="_blank" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_india/4.html?referer=');">Ver viajes a este destino</a></p>

				<!-- Social Sharing Toolkit v2.0.4 | http://www.marijnrongen.com/wordpress-plugins/social_sharing_toolkit/ -->
				<div class="mr_social_sharing_wrapper"><span class="mr_social_sharing"><iframe src="https://www.facebook.com/plugins/like.php?locale=en_US&amp;href=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Freportajes-club-marco-polo-2009-tercer-premio&amp;layout=standard&amp;show_faces=false&amp;width=51px&amp;height=24px" scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:51px; height:24px;" allowTransparency="true"></iframe></span><span class="mr_social_sharing"><div id="fb-root"></div><fb:send href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2009-tercer-premio" font=""></fb:send></span><span class="mr_social_sharing"><a href="http://twitter.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Freportajes-club-marco-polo-2009-tercer-premio&amp;text=Reportajes+Club+Marco+Polo+2009%3A+tercer+premio&amp;via=ViajesAventura" target="_blank" class="mr_social_sharing_popup_link" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/twitter.com/share?url=http_3A_2F_2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com_2Freportajes-club-marco-polo-2009-tercer-premio_amp_text=Reportajes+Club+Marco+Polo+2009_3A+tercer+premio_amp_via=ViajesAventura&amp;referer=');"><img src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/plugins/social-sharing-toolkit/images/buttons/twitter.png" alt="Share on Twitter" title="Share on Twitter"/></a></span><span class="mr_social_sharing"><g:plusone size="medium" count="false" href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2009-tercer-premio"></g:plusone></span></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2009-tercer-premio/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Reportajes Club Marco Polo 2008: primer premio</title>
		<link>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-primer-premio</link>
		<comments>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-primer-premio#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Nov 2009 10:51:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alicia</dc:creator>
				<category><![CDATA[América]]></category>
		<category><![CDATA[Concursos]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viaje]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.comunidadclubmarcopolo.com/?p=1181</guid>
		<description><![CDATA[Presentamos el primer premio de reportajes del pasado año 2008 que nos envió Jesus A Colmenares EL PORTEADOR Cuando uno viaja a un país extranjero de esos mal llamados “exóticos”, espera encontrar en él  todo  aquello que las guías y folletos   enseñan habitualmente  a los turistas : esa maravilla arquitectónica, aquella playa paradisíaca, el mercado [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Presentamos el primer premio de reportajes del pasado año 2008 que nos envió <strong>Jesus A Colmenares</strong></p>
<p><strong>EL PORTEADOR</strong><img class="alignright size-full wp-image-1182" title="peru1" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2009/11/peru1.jpg" alt="peru1" width="300" height="225" /></p>
<p style="text-align: justify;">Cuando uno viaja a un país extranjero de esos mal llamados “exóticos”, espera encontrar en él  todo  aquello que las guías y folletos   enseñan habitualmente  a los turistas : esa maravilla arquitectónica, aquella playa paradisíaca, el mercado mayor del mundo o cualquier otra cosa diferente de lo que se  tiene en el  país de origen.</p>
<p style="text-align: justify;">Normalmente uno cree que cuanto mas vea, cuantos más kilómetros recorra o cuanto mas caro resulte el viaje, mejor habrá sido éste. A lo mucho,  uno aspira a conocer algo de su cultura , de sus costumbres ,  pero eso sí, siempre  desde nuestra perspectiva de turista y sin abandonar para nada nuestra visión “lastimera” de “esas pobres gentes que son capaces de vivir con tan poco ”.</p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-1181"></span><img class="alignleft size-full wp-image-1183" title="peru_2" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2009/11/peru_21.jpg" alt="peru_2" width="300" height="225" />Algunas personas que  se sienten atraídos por este tipo de  viajes, los buscan  cuanto mas raros e inéditos  mejor, y si es posible,  aquellos en los que no haya estado el amigo o el compañero de trabajo. De esta manera, cuando uno  vuelva,  podrá  contar las cosas tan increíbles  que ha visto, las gentes tan extravagantes o los lugares tan indescriptibles que ha visitado.</p>
<p style="text-align: justify;">Como recuerdo, traeremos en nuestra mochila los más diversos  e inútiles  objetos. Cuando mas raros mejor. Objetos que la mayor parte de las veces habrán sido comprados en las típicas tiendas para turistas, mercadillo  o en el aeropuerto del país al tiempo de abandonarlo. Unos para los padres, otros para los amigos, otros para no se sabe quien, y  el resto  para casa  pues “quedan muy monos en aquella pared o encima del mueble del pasillo”.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde que  empezamos a preparar nuestro viaje a Perú, presentí  que este iba a ser distinto a los demás.  Por no se que motivo, algo me decía que esta vez me traería en la mochila algo diferente, algo distinto. Y a fe que así fue.</p>
<p style="text-align: justify;">En principio, no se diferenciaba nada de aquellos viajes “tipo” ofrecidos por las agencias especializadas en viajes alternativos, de “aventura” los llaman, pues algo de eso si que tienen.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde el primer momento todo fue según lo previsto. Los hoteles eran confortables, la comida buena, los guías amables.  Todo encajaba dentro del esquema típico de un “bonito viaje”. Pero algo había,  que lo iba a hacer diferente.</p>
<p style="text-align: justify;">Como la gran mayoría de los viajes a ese país , el nuestro incluía aquellos destinos obligados: Lima, Cañón del Colca, Puno y lago Titicaca, la ciudad del Cusco y todo su tour turístico, y por supuesto Machu-Picchu. Sin embargo, esta vez decidimos llegar hasta esa ciudad sagrada a través del Camino Inca.</p>
<p style="text-align: justify;">Se trata de uno de los más famosos trek de toda Sudamerica, frecuentado por los turistas y al que solo se accede <img class="alignright size-full wp-image-1185" title="peru3" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2009/11/peru31.jpg" alt="peru3" width="300" height="225" />previo permiso del gobierno peruano y siempre a través de una de las agencias autorizadas. Cada grupo parte con sus guías y con sus porteadores, nativos que por unos cuantos soles cargan con  los bultos que servirán para montar los campamentos, llevar la comida y todo el material necesario para la caminata.</p>
<p style="text-align: justify;">Los turistas mas atrevidos llevan  sus propias  mochilas, mientras que otros optan  por contratar un porteador para tan pesada carga. Y es uno de estos personajes  el protagonista de mi historia. El porteador.</p>
<p style="text-align: justify;">Estábamos llegando al paso de Wuarmiwañusca o “Paso de la mujer muerta” cuando me quedé rezagado del grupo al entretenerme para hacer algunas fotografías. A mi lado pasaban los porteadores con esos enormes bultos a la espalda. Dicen que con 25 kilos de carga como máximo, aunque algunos parece que llevan muchos más a juzgar por el volumen de sus atados. Su calzado, unas pobres sandalias de tiras de cuero o en el mejor de los casos unos deportivos baratos, contrastan con nuestras inmejorables botas de montaña, con su “gore-tex” y  su suela antideslizante. Casi sin hablar remontan las interminables pendientes  llenas de escalones  y bajan deprisa para llegar antes que el grupo y tener montado el campamento para cuando lleguen   los turistas. Nuestros cuerpos, poco habituados a la altura, padecen las consecuencias del esfuerzo y cansados y sudorosos llegamos cuando todo esta perfectamente instalado.</p>
<p style="text-align: justify;">De repente, a un lado del camino observo como uno de ellos ha dejado su pesada carga en el suelo y sobre una piedra descansa jadeante.  A medida que me voy acercando puedo observar su rostro desencajado, su piel morena llena de sudor  y su boca abierta. Parece mayor, no puedo imaginar su edad, pero sus rasgos curtidos delatan una vida larga y trabajada. Al pasar a su lado, el viejo tiende su mano y  con voz temblorosa y quebradiza me dice: “Que hay amigo. Unas hojitas por favor. Las mías se me han terminado”. Al principio casi no entendí  lo que decía, pues su acento,  mezcla de  quechua y español, hacía difícil su comprensión. Inmediatamente comprendo que lo que me esta pidiendo es “ayuda” para subir la empinada cuesta.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin dudarlo dejo mi mochila en el suelo y me dispongo a sacar la bolsita con las hojas de coca que aún guardo  y que voy a compartir con esa persona. Para él,  las hojas de coca es algo natural, un alimento que alivia su cansancio y le ayuda a llevar mejor su pesada carga. Para mi una forma de acercarme y participar de  la cultura de estas gentes.</p>
<p style="text-align: justify;">En el  mismo momento que  pongo sobre su mano las hojas de coca me indica que tome yo otras sobre las mías y las cierre dejando en el interior  “las sagradas hojas”. Ambos levantamos las manos y en su  ancestral lengua  quechua oigo musitar algunas palabras que lógicamente no entiendo:  “Apu Salkantay. ……..Apu Verónica,……. Apu Machu Picchu,……..” Al terminar ,  con una sonrisa en el rostro, pone las hojas dentro de su boca al tiempo que yo hago lo mismo y es en ese momento cuando percibo que estamos  realizando algo sagrado, algo que para mi resulta extraño pero para el porteador es un acto natural y que forma parte de su propia vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Emocionado por el rito, le pido explicación:  “Siempre hemos de dar gracias a los apus. Ellos nos protegen de los males , nos dan la comida y cuidan de  nuestra salud”. Esta fue su contestación.</p>
<p style="text-align: justify;">El hombre  retoma nuevamente su camino despidiéndose de mí. Parece contento. Con renovadas fuerzas prosigue  su camino al tiempo que yo intento seguirle para continuar  en su compañía. Por unos momentos parece que lo consigo, sin embargo  rápidamente se va alejando hasta contactar con otros compañeros. En ese momento camino sólo,  y en mi soledad me doy cuenta del momento mágico que acabo de vivir, al tiempo que me hace sentir parte de este pueblo, de su cultura y de sus mas antiguas tradiciones.</p>
<p style="text-align: justify;">El sol brilla con fuerza, por lo que he de tapar  mi cabeza con un ancho sombrero al tiempo que unas oscuras gafas de sol protegen mis ojos. Casi a punto de llegar a nuestro campamento,  alguien se cruza en mi camino y me saluda: “Buena suerte amigo: que tenga un buen viaje”. Esa figura, ese rostro, esa voz, ¡ es el porteador ¡.  A pesar de mi atuendo montañero  me ha reconocido entre tanta gente.  Que alegría verle de nuevo. El ha terminado la  faena por hoy  y vuelve a su pueblo en la montaña con unos pocos soles en su bolsillo.  Yo he vivido, seguramente, una experiencia de vida que quedará para siempre en mi recuerdo.</p>
<p style="text-align: justify;">Ningún souvenir, ninguna fotografía, nada, será tan gratificante ni tan duradero  como el recuerdo de aquel momento en el que un pobre viajero como yo compartió su saquito de hojas de coca con aquel porteador que amaba las montañas.<br />
<a href="http://www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_america/viajes_a_peru/6/31.html" target="_blank" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_america/viajes_a_peru/6/31.html?referer=');"><br />
Ver viajes a este destino</a></p>

				<!-- Social Sharing Toolkit v2.0.4 | http://www.marijnrongen.com/wordpress-plugins/social_sharing_toolkit/ -->
				<div class="mr_social_sharing_wrapper"><span class="mr_social_sharing"><iframe src="https://www.facebook.com/plugins/like.php?locale=en_US&amp;href=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Freportajes-club-marco-polo-2008-primer-premio&amp;layout=standard&amp;show_faces=false&amp;width=51px&amp;height=24px" scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:51px; height:24px;" allowTransparency="true"></iframe></span><span class="mr_social_sharing"><div id="fb-root"></div><fb:send href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-primer-premio" font=""></fb:send></span><span class="mr_social_sharing"><a href="http://twitter.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Freportajes-club-marco-polo-2008-primer-premio&amp;text=Reportajes+Club+Marco+Polo+2008%3A+primer+premio&amp;via=ViajesAventura" target="_blank" class="mr_social_sharing_popup_link" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/twitter.com/share?url=http_3A_2F_2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com_2Freportajes-club-marco-polo-2008-primer-premio_amp_text=Reportajes+Club+Marco+Polo+2008_3A+primer+premio_amp_via=ViajesAventura&amp;referer=');"><img src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/plugins/social-sharing-toolkit/images/buttons/twitter.png" alt="Share on Twitter" title="Share on Twitter"/></a></span><span class="mr_social_sharing"><g:plusone size="medium" count="false" href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-primer-premio"></g:plusone></span></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-primer-premio/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Reportajes Club Marco Polo 2008: segundo premio</title>
		<link>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-segundo-premio</link>
		<comments>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-segundo-premio#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Nov 2009 10:42:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alicia</dc:creator>
				<category><![CDATA[América]]></category>
		<category><![CDATA[Concursos]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viaje]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.comunidadclubmarcopolo.com/?p=1175</guid>
		<description><![CDATA[Presentamos el segundo premio de reportajes del pasado año 2008 que nos envió Chere Luzzy: SIBONEY Se acercaba nuestro último día en Santiago y decidimos  conocer por fin la famosa playa Siboney para ver cómo celebraban la fiesta de despedida del verano sus habitantes, algo que nos ofrecían a menudo por la calle durante nuestros [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Presentamos el segundo premio de reportajes del pasado año 2008 que nos envió <strong>Chere Luzzy</strong>:</p>
<h1><img class="alignleft size-full wp-image-1176" title="cuba2" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2009/11/cuba2.jpg" alt="cuba2" width="300" height="197" />SIBONEY</h1>
<p style="text-align: justify;">Se acercaba nuestro último día en Santiago y decidimos  conocer por fin la famosa playa Siboney para ver cómo celebraban la fiesta de despedida del verano sus habitantes, algo que nos ofrecían a menudo por la calle durante nuestros días en la ciudad. Después de algunas negociaciones, aceptamos el ofrecimiento de un hombre que aseguraba tener un buen <em>carro, </em>con el que incluso podría llevarnos al día siguiente a Camagüey, nuestro próximo destino en Cuba, para el que todavía no habíamos conseguido transporte. Tras ajustar el precio con el hombre, quien nos inspiraba de todo menos confianza, aceptamos  ver el gran coche y probar primero con la excursión de la playa (que sólo eran diez kilómetros) antes de concretar lo del día siguiente.</p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-1175"></span>No hay palabras para describir la situación en que se encontraba el vehículo con el que nos pretendía  trasladar a <img class="alignright size-medium wp-image-1177" title="cuba3" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2009/11/cuba3-195x300.jpg" alt="cuba3" width="195" height="300" />más de trescientos kilómetros hacia el oeste por carreteras intransitables. A esas alturas no puede decirse que nos sorprendiera, pero era peor de lo que habíamos imaginado. Cuando nos metimos los cuatro más el conductor en ese cacharro, herencia de las buenas relaciones con Rusia, creí que no podríamos salir del aparcamiento. Me tranquilizaba pensar que no iba a arrancar y así no tendríamos que viajar en él. Pero arrancó. Y aunque lo parecía, no cayó ninguna puerta al cerrarse. Y nos dirigimos a la playa de Siboney, donde supuestamente había buenos lugares para comer y nos iba a encantar su ambiente. Nunca diez kilómetros fueron tan largos. Yo intentaba explicarle a nuestro hombre que nunca llegaríamos con ese coche, que hacía mucho ruido y se iba a parar. Le preguntaba, más como un pensamiento en voz alta, cómo había podido pensar que íbamos a  hacer trescientos kilómetros montados en él al día siguiente si ni siquiera parecía capaz de llevarnos a un destino tan cercano. Él seguía empecinado en que era un buen carro, con el que había hecho muchos viajes, y que también podía subir a la Gran Piedra si queríamos hacerlo de paso. ¡No, gracias! -le dije- ya habíamos hecho esa visita con un coche moderno el día anterior y le costó bastante subir, con ésto no podríamos ni llegar a la mitad del camino. Y él, obstinado, que su coche funcionaba muy bien y &#8230; de pronto empezamos a sufrir bruscos tirones que amenazaban con dejarnos tirados en medio de la carretera. Luego empezaron los controles de policía, tan habituales en el país, y él: -que no hay problema, señora, que a mí me conocen todos y pasaremos sin pararnos-. Pero le hacían bajar y le pedían documentación (y más probablemente unos pesos). Y yo sintiendo pena por él, pero a la vez un inmenso cabreo conmigo misma por haberme dejado convencer. Amenazaba tormenta y el hombre volvió a tranquilizarnos: -no va a llover, sólo está descargando en la montaña ¿lo ven? –nos señalaba a la izquierda los grandes nubarrones. A los pocos segundos comenzó una lluvia monzónica que no nos dejaba ver a dos metros delante del parabrisas. No sé cómo, pero llegamos a nuestro destino, o quizá no lo era, nunca lo supimos; a pesar de que hablábamos el mismo idioma, creo que nunca nos entendimos. Nos dejó a la entrada de lo que nos explicó era un restaurante. Calados hasta los huesos subimos a la terraza cubierta para protegernos de la lluvia y nos sentamos en una de las mesas, éramos los únicos clientes. Inmediatamente vinieron a atendernos, o mejor dicho, a acosarnos dos de los empleados. Les pedimos un poco de tiempo para secarnos y de paso preguntamos si podríamos comer. –Por supuesto, lo que quieran- fue la contestación. Nunca dan un NO por respuesta.</p>
<p style="text-align: justify;"><img class="alignleft size-medium wp-image-1178" title="cuba1" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2009/11/cuba1-197x300.jpg" alt="cuba1" width="197" height="300" />El local no ofrecía mucha confianza, pero no se veía nada más por allí cerca, ya se había asegurado nuestro conductor de que así fuera, con lo cual tendríamos que pedir cualquier cosa.  Cuando nos ofrecieron sus productos, y sobre todo sus desorbitados precios, con la dudosa garantía a ojos vista, nos dimos cuenta de que el timo estaba garantizado. Nos limitamos a pedir unos refrescos y salimos apresuradamente aprovechando que la lluvia había calmado su furia.</p>
<p style="text-align: justify;">Y bien, de repente nos encontramos tirados en medio de una playa extrañísima</p>
<p style="text-align: justify;">-suponemos que Siboney- atestada de gente que  celebraba el final del verano bailando, cantando y comiendo en el suelo a la orilla del agua. Éramos los únicos turistas, es más, éramos los únicos blancos, y más aún -como muy oportunamente apuntó mi hijo mayor viendo la imagen de su padre intentando fotografiarlo todo con su cámara- éramos un blanco perfecto. Viendo que amenazaba nuevamente la tormenta y algo más, optamos por volvernos sin la esperanza de encontrar a nuestro chófer, o quizá esperando encontrarnos a algún otro voluntario que tuviera un coche mínimamente adecuado. Pero en cuanto salimos a la carretera, allí estaba, esperando para llevarnos de regreso, no sé cómo lo hacía. Y efectivamente, nos devolvió a Santiago sanos y salvos, aunque no sin sobresaltos: se paró el coche en mitad del camino porque se había quedado sin gasolina.     -¡No pasa nada!.  ¡Para, compadre! – le gritó a un motorista que pasaba. A continuación nos pidió un dólar y, con un tubito de goma que llevaba para esas ocasiones, pasó un poco de combustible a su motor desde el depósito de la moto y le pagó con nuestro dinero. Todo resuelto, aquí se vive inventando, a esas alturas del viaje ya lo sabíamos.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando llegamos no hizo falta decirle que no volveríamos a viajar con él y su maldito coche a ninguna parte, cogió el dinero más que deprisa y desapareció de nuestra vista para siempre. Pero nunca desapareció de nuestro recuerdo, como tantos otros compañeros de viaje que hicimos en esa Cuba única.</p>
<p><a href="http://www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_america/viajes_a_cuba/6/26.html" target="_blank" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_america/viajes_a_cuba/6/26.html?referer=');">Ver viajes a este destino</a></p>

				<!-- Social Sharing Toolkit v2.0.4 | http://www.marijnrongen.com/wordpress-plugins/social_sharing_toolkit/ -->
				<div class="mr_social_sharing_wrapper"><span class="mr_social_sharing"><iframe src="https://www.facebook.com/plugins/like.php?locale=en_US&amp;href=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Freportajes-club-marco-polo-2008-segundo-premio&amp;layout=standard&amp;show_faces=false&amp;width=51px&amp;height=24px" scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:51px; height:24px;" allowTransparency="true"></iframe></span><span class="mr_social_sharing"><div id="fb-root"></div><fb:send href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-segundo-premio" font=""></fb:send></span><span class="mr_social_sharing"><a href="http://twitter.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Freportajes-club-marco-polo-2008-segundo-premio&amp;text=Reportajes+Club+Marco+Polo+2008%3A+segundo+premio&amp;via=ViajesAventura" target="_blank" class="mr_social_sharing_popup_link" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/twitter.com/share?url=http_3A_2F_2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com_2Freportajes-club-marco-polo-2008-segundo-premio_amp_text=Reportajes+Club+Marco+Polo+2008_3A+segundo+premio_amp_via=ViajesAventura&amp;referer=');"><img src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/plugins/social-sharing-toolkit/images/buttons/twitter.png" alt="Share on Twitter" title="Share on Twitter"/></a></span><span class="mr_social_sharing"><g:plusone size="medium" count="false" href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-segundo-premio"></g:plusone></span></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-segundo-premio/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Reportajes Club Marco Polo 2008: tercer premio</title>
		<link>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-tercer-premio</link>
		<comments>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-tercer-premio#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Nov 2009 10:15:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alicia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Asia]]></category>
		<category><![CDATA[Concursos]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viaje]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.comunidadclubmarcopolo.com/?p=1168</guid>
		<description><![CDATA[Presentamos el tercer premio de reportajes del pasado año 2008 que nos envió Toni Guiral LA TIERRA DE REFLEJO TURQUESA Viajar nos regala maravillas para todos los sentidos. Vista, oído, olfato, gusto y tacto se combinan en una deliciosa receta capaz de satisfacer nuestras ansias de conocer más y más. Uzbekistán, país “nuevo” y desconocido [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Presentamos el tercer premio de reportajes del pasado año 2008 que nos envió <strong>Toni Guiral</strong></p>
<p><strong>LA TIERRA DE REFLEJO TURQUESA</strong><img class="alignright size-full wp-image-1169" title="uzb_1" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2009/11/uzb_1.jpg" alt="uzb_1" width="300" height="225" /></p>
<p style="text-align: justify;">Viajar nos regala maravillas para todos los sentidos. Vista, oído, olfato, gusto y tacto se combinan en una deliciosa receta capaz de satisfacer nuestras ansias de conocer más y más.</p>
<p style="text-align: justify;">Uzbekistán, país “nuevo” y desconocido para muchos, no deja indiferente. En medio de una región semi-virgen de los efectos del turismo, emerge una tierra llena de contrastes. Los desiertos se funden con campos de algodón. Sus habitantes, lo más parecido a la construcción de la torre de Babel y, por donde quiera que uno vaya, un reflejo turquesa: cúpulas que proyectan en el aire la embriaguez de un pasado glorioso, dejando una sensación de lento despertar en su camino.</p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-1168"></span><img class="alignleft size-medium wp-image-1170" title="uzb_2" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2009/11/uzb_2-225x300.jpg" alt="uzb_2" width="225" height="300" />Samarcanda, Bukhara o La Ruta de la Seda, son nombres que nos llevan a pensar en caravanas de camellos, riquezas y ciudades insuperables. Hoy los camellos dejan paso a modernos coches coreanos que siguen pacientemente los mismos trayectos, con la comodidad de un mejor asiento y la misma incertidumbre de cuán largo será el camino. Las míticas ciudades han dejado paso forzoso a medianas urbes, las cuales mantienen un encanto intacto, a pesar de los terremotos y las guerras de tiempos pasados.</p>
<p style="text-align: justify;">Es difícil escoger un tema a destacar, ya que la mezcla es compleja y sencilla a la vez. Las etnias parecen estar destinadas a entenderse: persas, mogoles, turcos y rusos dejaron su huella en el camino, aportando cada uno un pedazo de historia viva. La religión, el idioma, las costumbres, y la arquitectura han absorbido pedazos de lo que actualmente podemos calificar en nuestra sociedad como un rompecabezas complejo. El patrón social occidental se rompe allí, a caballo entre oriente y occidente. La simbiosis de los términos provoca un efecto mágico, casi de imán.</p>
<p style="text-align: justify;">Y por encima de todo, sus gentes. Sonrisas doradas, en un país donde el sol aún marca el ritmo de la vida. No es posible caer en los tópicos de belleza, infinidad de enigmáticos ojos grises se cruzan con dentaduras enteras de oro, símbolo de belleza y poder. Sin embargo existe un denominador común, la amabilidad y hospitalidad, el dar sin esperar nada a cambio, valor preciado en peligro de extinción.</p>
<p style="text-align: justify;">Un país que se reconstruye a diario. Desde hace algunas décadas se están llevando a cabo proyectos para restaurar <img class="alignright size-full wp-image-1171" title="uzb_3" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2009/11/uzb_3.jpg" alt="uzb_3" width="300" height="225" />el enorme patrimonio. Los grandes focos se llevan la mejor parte. Podemos disfrutar del Registán, en Samarcanda, de la infinidad de medersas en Bukhara o de la ciudad museo de Khiva. El cómo se han establecido estas restauraciones ya supone un foro aparte. Nos quedamos con aquellas fotos en sepia de principios del siglo XX, donde veíamos ciudades arrasadas y lo que nuestra vista contempla ahora, un espectáculo capaz de dejar con la boca abierta.</p>
<p style="text-align: justify;">Caminar por pasillos y patios de mezquitas donde los grandes pensadores vagaban con sus ideas hace más de quinientos años, intentando encontrar  pasos perdidos que nos guíen hacia la tolerancia. Tocar el ladrillo de los minaretes, desafiantes obras de ingeniería. Sentir los olores de los mercados de especies y abastos. Saborear su cocina, con marcado acento ruso. Escuchar el sonido del laúd y las cimitarras en los patios, ensombreciendo el cantar de bandadas de pájaros a media tarde…y ver, contemplar a cada minuto del día como el paisaje cambiante nos ofrece un abanico de colores, los tostados de Bukhara y Khiva, el dorado de las estepas y los desiertos, el verde de los campos de cultivo, y por encima de todo, el turquesa, incapaz de desprenderse de nuestras retinas.</p>
<p style="text-align: justify;">Encontré turquesas en una ruta milenaria, como un cuento en el que un peregrino las hubiera dejado en cada ciudad por donde pasaba, para que nosotros las podamos contemplar, disfrutar y respetar.</p>
<p><a href="http://www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_asia/viajes_a_uzbekistan/2/79.html" target="_blank" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_asia/viajes_a_uzbekistan/2/79.html?referer=');">Ver viajes a este destino</a></p>

				<!-- Social Sharing Toolkit v2.0.4 | http://www.marijnrongen.com/wordpress-plugins/social_sharing_toolkit/ -->
				<div class="mr_social_sharing_wrapper"><span class="mr_social_sharing"><iframe src="https://www.facebook.com/plugins/like.php?locale=en_US&amp;href=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Freportajes-club-marco-polo-2008-tercer-premio&amp;layout=standard&amp;show_faces=false&amp;width=51px&amp;height=24px" scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:51px; height:24px;" allowTransparency="true"></iframe></span><span class="mr_social_sharing"><div id="fb-root"></div><fb:send href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-tercer-premio" font=""></fb:send></span><span class="mr_social_sharing"><a href="http://twitter.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Freportajes-club-marco-polo-2008-tercer-premio&amp;text=Reportajes+Club+Marco+Polo+2008%3A+tercer+premio&amp;via=ViajesAventura" target="_blank" class="mr_social_sharing_popup_link" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/twitter.com/share?url=http_3A_2F_2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com_2Freportajes-club-marco-polo-2008-tercer-premio_amp_text=Reportajes+Club+Marco+Polo+2008_3A+tercer+premio_amp_via=ViajesAventura&amp;referer=');"><img src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/plugins/social-sharing-toolkit/images/buttons/twitter.png" alt="Share on Twitter" title="Share on Twitter"/></a></span><span class="mr_social_sharing"><g:plusone size="medium" count="false" href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-tercer-premio"></g:plusone></span></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-tercer-premio/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Reportajes Club Marco Polo 2008: premio finalista</title>
		<link>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-premio-finalista</link>
		<comments>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-premio-finalista#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Nov 2009 10:01:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alicia</dc:creator>
				<category><![CDATA[América]]></category>
		<category><![CDATA[Concursos]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viaje]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.comunidadclubmarcopolo.com/?p=1159</guid>
		<description><![CDATA[Presentamos el premio finalista de reportajes del pasado año 2008 que nos envió Lucía Álvarez. PERÚ  2008 3 de Agosto. Madrid, mediodía en el aeropuerto de Barajas, vuelo de Iberia a Lima, preparados para entrar en pista para el despegue según horario previsto, nos habla el comandante, “sentimos comunicarles que vamos a retrasarnos porque un pasajero [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Presentamos el premio finalista de reportajes del pasado año 2008 que nos envió <strong>Lucía Álvarez</strong>.</p>
<h1>PERÚ  2008<img class="alignright size-full wp-image-1166" title="peru_1" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2009/11/peru_12.jpg" alt="peru_1" width="300" height="201" /></h1>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>3 de Agosto</em></strong>. Madrid, mediodía en el aeropuerto de Barajas, vuelo de Iberia a Lima, preparados para entrar en pista para el despegue según horario previsto, nos habla el comandante, “sentimos comunicarles que vamos a retrasarnos porque un pasajero ha insistido en abandonar el avión a pesar de nuestros esfuerzos para convencerle de que no lo hiciera, en estos momentos están retirando su equipaje de la bodega”, espeso silencio entre los pasajeros ,en aquel momento creo que la mayoría de los viajeros hubiera abandonado también el avión , ¿y si esa persona hubiera tenido una premonición?. Llegamos sin problemas a nuestro destino y a tiempo de ver las últimas luces del atardecer sobre el Pacifico.</p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-1159"></span><strong><em>4 de Agosto</em></strong>. Bus Lima –Trujillo. Nos unimos a la corriente de vehículos que en completo caos circulan por la panamericana a su paso por Lima camino del norte. Al terminarse las últimas casas de la ciudad nos sumergimos en un paisaje lunar, enormes acantilados de arena  cayendo a pico sobre el  mar, atravesados a media altura por la cinta de la carretera. Diminutas figuras se movían por las playas ,  ¿Cómo llegaban hasta allí?, no había pueblos ni caminos, hasta que vimos a una persona que  se tiraba bajando en diagonal con los pies hundidos en la arena camino de ningún sitio hacia el mar.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>5-6-7 de Agosto</em></strong>.  Celio, nuestro guía local, resultó ser un hallazgo, culto y enamorado de su trabajo, nos introdujo en la cultura Mochica y Chimú y nos contagio su entusiasmo especialmente en la  la Huaca de la Luna, que el había visto excavar siendo un niño. . Cham Cham, la ciudad de adobe nos sobrecogió con  sus altos muros y sus bajorrelieves tan bien conservados. El museo de las tumbas reales resultó sorprendente por la riqueza del tesoro que alberga. No solo aprendimos del pasado, también de las plantas, los vientos y las historias que se cuentan pero no vienen en los libros.</p>
<p style="text-align: justify;"><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;"><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em><img class="size-full wp-image-1161 alignleft" title="peru_2" src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/uploads/2009/11/peru_2.jpg" alt="peru_2" width="300" height="201" />7-8 de Agosto</em></strong>. Vuelta a Lima en avión por la noche y al día siguiente bus a Paracas. Realmente  ninguno de los amigos que había viajado anteriormente a Perú me había contado lo desértico del paisaje de la costa, los casi dos mil kilómetros que recorrimos nos sobrecogieron por su falta de vida, ni un árbol, ni un pueblo, solo el desierto y las olas rompiendo en playas rectas e infinitas, de vez en cuando un oasis hecho posible por los ríos que bajaban de las montañas. Paracas, pueblo arrasado en el terremoto de 2007, era una pura ruina, se habían caído la iglesia y la mayoría de las casas, las ayudas a la reconstrucción estaban llegando con cuentagotas, y a pesar de todo la vida seguía en el paseo marítimo en obras, pero con cuatro o cinco terrazas donde servían pescado, cocinado de mil maneras y todas exquisitas. El capitán del barco que nos llevó a las islas ballesta, me contó que eran trece hermanos y solo tres quedaban en el pueblo, los demás habían emigrado a USA y España, que allí no había futuro.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>9-10 de Agosto</em></strong>. Dos turnos para sobrevolar las líneas de Nazca, todos queríamos el primero, aquellas avionetas de cinco plazas no inspiraban mucha confianza cuanto antes lo viéramos mejor, al final resultó muy emocionante contemplar desde el aire lo que habíamos en fotos tantas veces.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>10-11-12 de Agosto</em></strong>. La panamericana abandona la costa a 60 kilómetros de Arequipa, atravesando parajes de roca pelada para seguir su camino al sur. Un ramal se dirige al norte para subir hasta los 2300 metros, donde, rodeada de volcanes, el Misti el más emblemático, está la ciudad. La bruma nos acompaña durante todo el recorrido en la costa. Debido a los vientos alisios allí nunca llueve. Hasta que no empezamos a subir no percibimos la inmensidad de los montes que rodean y conforman el altiplano, las infusiones de hoja de coca (que amargas), nos ayudan a combatir el soroche</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>11-12-13-14 de Agosto</em></strong>. Arequipa está llena de vida y nos costó dejarla para visitar el cañón del Colca. El altiplano es la inmensidad vacía a 4000 m. de altitud. Viento, llamas, vicuñas, vegetación rala y soledad. El cañón era una romería de turistas todos obedientemente asomados al precipicio desde el que con una precisión casi matemática voló el Cóndor majestuosamente a la hora prevista, vuelta al autobús camino de Puno. Fatiga por la altura y frío por la noche, allí era invierno. El Lago Titicaca es precioso, en Taquile  contemplamos la puesta de sol y parecía que se había detenido el  tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;">Pasamos la noche en una casa de la comunidad acompañados del silencio y la luna llena. Los hombres son los que tejen punto de media, y las mujeres usan el telar, Nos contó el jefe de la familia que siguen viviendo igual que sus antepasados y que no quieren cambiar.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em> </em></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em> </em></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>15-16-17 de Agosto.</em></strong> Camino de Cuzco, abandonamos el altiplano y empezamos a ver huellas de los Incas, todavía el paisaje es muy árido aunque empiezan a verse grupos de eucaliptos que se dan muy bien en Perú a pesar de su origen australiano. Días de descanso y visitas, lo mejor el grupo de mujeres indias con sus niños a la espalda visitando como cualquier turista el Coricancha</p>
<p style="text-align: justify;">1<strong><em>9-20-21 de Agosto. </em></strong>Que decir del Machu Picchu, es tal como me lo había imaginado, , rodeados de selva, con la niebla en jirones jugando con las piedras al amanecer.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>21-22-23 de Agosto.</em></strong> La selva. Las alas del avión rozaban las copas de los árboles en el aterrizaje en Puerto Maldonado, calor, humedad y un lugar fuera del tiempo,a su ritmo con el rio Madre de Dios como eje de la vida en el pueblo. En el recorrido hasta el albergue pequeñas barcas en las orillas lavando la arena para extraer oro, ¿realmente pueden vivir de eso?, bueno, dice el guía, “son pequeños negocios familiares, dan para ir viviendo”. La vida en el lodge es como volver a los boy-scouts, excursiones con el grupo y vida comunitaria, la piscina envuelta en tela metálica como una enorme pajarera era un lujo después de las marchas por los senderos. Al atardecer, mecerte en la hamaca viendo pasar el río y terminar la jornada con un pisco sour.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>24 de Agosto</em></strong>. Vuelta a casa, había oído que alguna vez a algún viajero le habían pasado a primera con billete turista, pues es cierto, me tocó, resultó un final perfecto de un viaje sorprendente, pues el Perú que conocí no era el que yo tenía en mi cabeza.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_america/viajes_a_peru/6/31.html" target="_blank" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/www.clubmarcopolo.es/viajes/viajes_a_america/viajes_a_peru/6/31.html?referer=');">Ver viajes a este destino</a></p>

				<!-- Social Sharing Toolkit v2.0.4 | http://www.marijnrongen.com/wordpress-plugins/social_sharing_toolkit/ -->
				<div class="mr_social_sharing_wrapper"><span class="mr_social_sharing"><iframe src="https://www.facebook.com/plugins/like.php?locale=en_US&amp;href=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Freportajes-club-marco-polo-2008-premio-finalista&amp;layout=standard&amp;show_faces=false&amp;width=51px&amp;height=24px" scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:51px; height:24px;" allowTransparency="true"></iframe></span><span class="mr_social_sharing"><div id="fb-root"></div><fb:send href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-premio-finalista" font=""></fb:send></span><span class="mr_social_sharing"><a href="http://twitter.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com%2Freportajes-club-marco-polo-2008-premio-finalista&amp;text=Reportajes+Club+Marco+Polo+2008%3A+premio+finalista&amp;via=ViajesAventura" target="_blank" class="mr_social_sharing_popup_link" onclick="pageTracker._trackPageview('/outgoing/twitter.com/share?url=http_3A_2F_2Fwww.comunidadclubmarcopolo.com_2Freportajes-club-marco-polo-2008-premio-finalista_amp_text=Reportajes+Club+Marco+Polo+2008_3A+premio+finalista_amp_via=ViajesAventura&amp;referer=');"><img src="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/wp-content/plugins/social-sharing-toolkit/images/buttons/twitter.png" alt="Share on Twitter" title="Share on Twitter"/></a></span><span class="mr_social_sharing"><g:plusone size="medium" count="false" href="http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-premio-finalista"></g:plusone></span></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.comunidadclubmarcopolo.com/reportajes-club-marco-polo-2008-premio-finalista/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

